El Cul de Sac

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♪♫Wake up now, this is the time you’ve waited for

You’re just a natural fact, another cul de sac♫

Esta es la lírica de una extraordinaria canción “Cul de Sac” (1980) del grupo británico Génesis, que aparece en el álbum “Duke” y de acuerdo a los “Genesianos” o amantes de esta agrupación, fue uno de sus mejores discos. A mí, sin embargo, me inspiró para compartir esta insólita vivencia.

Cuando llegamos a los EEUU, hace más de una década e iniciamos la búsqueda de una vivienda, los realtors o corredores del sector inmobiliario glorificaban la ventaja de vivir en un “cul de sac”.

Para ser honesto, en ese entonces, no sabía lo que era un “cul de sac”. Sonaba bastante “afrancesado”, pero en boca de los vendedores latinos, con su peculiar pronunciación parecía más bien una grosería y hasta deseché la idea de ver casas en el “cul de sac”.

Sorprendentemente, nuestra casa en Caracas, estaba ubicada en una calle ciega, léase “cul de sac”, aquí amigos no puedo dejar de mencionar ese exitazo del setenta, un tema que estaba incluido en un álbum que de verdad hizo historia “ Deja Vu” de Crosby, Stills, Nash & Young. La canción en cuestión: “Our House”

♪Our house is a very, very fine house

with two cats in the yard, life used to be so hard,

Now everything is easy cause of you and our la, la, la♫

Vivir en el “cul de sac”, no solo tenía sus ventajas sino también sus desventajas. Éramos los últimos en recibir la poca agua que mandaba Hidrocapital a la calle Santa Inés y para colmo cuando algún vecino se estacionaba mal, el camión del aseo no podía pasar por el callejón y se quedaba ese pocotón de basura para la próxima semana.

El día a día era siempre intenso en nuestra exaltada capital, no como en el utópico pueblo de Boca Ratón donde más bien la vida transcurre plácidamente. Pero este fin de semana sucedió lo inaudito que sacudió las bases, los pilares de nuestra serena existencia.

Para hacer un cuento largo…corto, esta fue la carta explicativa que envié a la junta de condominio (Home Owners Association):

Atn: Community Association Manager

I wanted to bring some disturbing news to your attention:

On Saturday afternoon October 25th, on Sea Lane, we were disturbed by a group of 10-15 kids aged 11-14 years old playing baseball in our Cul-de-sac. It seems like there was a party at a house on our street; I assume at # 007 (You can check it with the gate).

We understand that boys will be boys, and had no problem when the kids came into the yard, and retrieved their ball. They became an issue once they struck our garage door with the ball, sat on our parked cars, and verbally abused us when we asked them to move up the street by the house where the party was.

The boys responded to our request with vulgar language, were very aggressive, and threw trash and other items at my wife, and our house. This same group cursed and flashed the middle finger at our neighbor when they echoed our requests to move. They responded by charging several times our house, taking off their shirts, screaming, and threatening us. The situation became uncontrollably and there was no adult on sight any time. This is the second year in a row we have dealt with these unruly minors. This is not the type of environment that we expect at the Riberas.

We were threatened enough that we should have called the police. We don’t want to involve the police, and expect that the Board of Directors of the Riberas can handle this situation to ensure it does not happen again.

Solo me faltó mencionar en esta acusadora nota, que mi querida esposa salió varias veces como “Sheena de la Selva” enfrentándose a los muchachos. Se acuerdan amigos, esa TV serie que veíamos en blanco y negro, la protagonista una bellísima rubia que tenía la capacidad de comunicarse con los animales salvajes y era experta en la lucha con cuchillos, lanzas, arcos y armas de todo tipo. Sheena, perdón Betzy, resistió muy bien los ataques y no me dejó salir de la casa para evitar que yo fuera noticia en la sección de sucesos del canal 25 de Miami. Estuve todo el tiempo detrás de la puerta con un palo, una vara, que me traje del pueblo de “Tintorero”, cerca de Barquisimeto en el estado Lara, hecho de una madera pesada, solida, llamada “vera” que fácilmente puede partir el cráneo en dos. Menos mal que no salí al Cul de Sac.

Unos días después, más tranquilo, fui a conversar con los padres del cumpleañero de la fiesta. Su primera reacción, fue de sorpresa, en especial de la madre. Muy ofendida, explicó que ellos son cristianos y que sus hijos asisten a un colegio católico. Siempre he pensado que la fe conduce necesariamente al bien y respeto a los que van a la iglesia; así y todo me pareció que no venía al caso si éramos o no religiosos. A pesar de mi sincera explicación de los hechos sentía incredulidad de parte de ellos y comenzó el juego de la versión “de los muchachos” contra la mía.

Ellos varias veces preguntaron cómo iban vestidos los niños para poder identificarlos, pero cada vez que describía un color de pantalón o franela, se quedaban pensativos y negaban con la cabeza. Ni entregándoles la bolsa llena de objetos, con los que atacaron tanto a mi Sheena como a mi casa, los convenció.

Finalmente, ya cansado y escuchando en mi cabeza esta inolvidable canción ♪♫Teach your children well ♪ del mismo álbum ya mencionado, les comenté que tenía grabado en video algunos de los ataques que nos hicieron y que se los estaría enviando por e-mail. El hombre no lo podía creer, palideció, pero como yo ya estoy en un proceso de “Desaprender” y recordando ese cuento del mismo nombre del periodista colombiano Samuel Arango, le concreté así: – “Nos hemos cruzado por lo menos más de 100 veces en esta calle, tú paseando el perro y yo trotando. Cada vez te he saludado, te he dicho los buenos días, las buenas tardes, las buenas noches y hasta de lo que te vas a morir, pero tú nunca me has respondido”. El vecino cabizbajo y meditabundo, sin mirarme a los ojos, murmuró: – “es que soy sordo”…yeah right. Finalmente me fui en paz a mi Cul de Sac.

Honestamente, amigos míos, si este cristiano me hubiera saludado aunque fuera una sola vez en todos estos años, jamás hubiera presentado esta queja.

Un saludo

YUra

YUrassiclas, Octubre/2014. El Cul de Sac.

 

 

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