El Huracanazo

Estimados amigos

En esta mañana grisácea por la lluvia borrascosa y escuchando  los fuertes embates  de la  brisa que nos maltrata desde los cuatro puntos cardinales  por culpa de la tormenta tropical Isaac, me estoy tomando la libertad de enviarles una foto de mi hijita.

En ella aparece con el presidente Lobo y familia en el campus de la Lynn University.

Anna mi muñeca, fue un factor decisivo para esta visita del presidente Lobo a esta Universidad, que por cierto este Octubre 22/2012 será anfitriona del último y gran debate presidencial entre  Barack Obama y el candidato republicano Mitt Romney. Esto no solo ubica a Boca Raton en el mapa, sino que definitivamente es un honor para la Lynn University.

Esta foto me transporta a uno de los peores momentos que viví en EEUU. Aquellas  cuarenta y ocho  horas de alta  tensión en las cuales  Anita, debido a su trabajo, se encontraba atrapada en Tegucigalpa, Honduras durante el golpe de estado del 28 de Junio del 2009 contra el entonces mandatario Manuel Zelaya.

Recibimos una llamada de ella para informarnos que la capital estaba tomada militarmente, que se escucharon disparos durante la noche. Ella  observaba los acontecimientos en pleno desarrollo, desde la primera fila. Resulta que su ventana del quinto piso del Hotel Marriott daba a la casa presidencial, y los tanques eran intimidantes.

Sin entrar en política, su llamada me agarró de sorpresa, ya que después de pasar varios Sur- Americanazos, Caracazos y cacerolazos, lo último que me faltaba era un Centro-Americanazo.

Antes de cortarse la comunicación, le aconsejé salir del país inmediatamente.

Prendí la televisión y el noticiero mostraba a un Nicolás Maduro  gritando por un megáfono su apoyo por Zelaya desde la frontera con Nicaragua.

Menos mal que Anna siempre lleva su pasaporte alemán al día, ya que la embajada Venezolana no le prestó ningún tipo de atención ni ayuda.

Herr Mueller  desde la embajada Germánica tomó todos sus datos y coordinó conjuntamente con la embajada Americana su salida hacia la frontera con El Salvador.

En una caravana de camionetas entre civiles americanos,  tardo 48 horas en llegar sana y salva hasta El Salvador,  debido a las numerosas alcabalas militares.

Siempre estaremos agradecidos por la ayuda que recibió de la embajada Alemana y en especial la Americana que la acobijó como a uno de los suyos a pesar de no ser ciudadana Americana.

Y así es amigos míos, después de tantos cocoronazos para no utilizar otra expresión, menos mal que hoy solo estamos pasando un huracanazo.

Un saludo Yurassico

YUra

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