Media Hora

Cortesia: Chad Barr

Estimados @amigos

Son apenas las cinco y media de la mañana, el olor fresco del eucalipto despierta mis sentidos,  una vez más el cielo promete convertirse en ese azul intenso. Normalmente cuando me levanto temprano y veo la esfera del sol naciente me siento dueño del mundo pero hoy no,  ya estoy transpirando profundamente y siento mi espalda mojada. Las correas de cuero me aprietan y las gotas de sudor empiezan a permear a través de mi gorra deslizándose por mi larga melena. Hace unos minutos tropecé por no estar atento en la penumbra pero una linterna es un lujo que no puedo permitirme. La hora más oscura es siempre y justo antes del amanecer. Distingo la sombra de mi guía a cuarenta metros mas arriba, un ex miliciano, marchando a buen trote al borde del sendero; tengo que apurar el paso, pero de repente, me encuentro con la ya conocida pared psicológica que convierte mis pies en plomo.

Aquí tengo que parar, no solo para  tomar un trago de agua metálica de mi cantimplora, sino también para controlar mi acelerado pulso y aprovechar  para recordarles esa magnifica obra : “ The Wall” ,  de Pink Floyd, que salió al aire en 1979.  Resuena el tema “Another brick in the Wall”, me niego ser un ladrillo mas y trato de atravesar como un espíritu los bloques de la dichosa pared.

♪I don’t need no arms around me

and I dont need no drugs to calm me.

I have seen the writing on the wall. ♪

Esta pared que aparece de improviso viene acompañada de una fatiga muscular, un desgano repentino y lo peor, te sientes confundido y desanimado. Hace unos minutos, un poco mas abajo en las faldas de la montaña, estaba convencido de estar en muy buena forma.

Estos síntomas, conocidos y temidos por los excursionistas, se atribuyen al agotamiento rápido de la glucosa,  afectando nuestro estado de ánimo y la delicada química de nuestro cerebro.

Respiro hondo escuchando despertarse Caracas a mis espaldas . A esa hora todavía la niebla matutina se pega a tu piel y a tus ojos. Me concentro en las hojas aplastadas por el rocío, acomodándome  el pesado morral  y en un par de minutos, jadeando un poco, recupero la distancia perdida.

En ese amanecer templado, un poco húmedo, sintiendo la bajada de “Pacheco” (1) con la luna todavía iluminando el estrecho camino,  estaba algo molesto por que una vez mas mi guía, el Sr. Neumann, me puso a cargar el paquete que pesaba unos dos Kilos y venia envuelto en papel periódico con dos gruesas ligas. Esto se estaba convirtiendo en rutina. Él por su lado llevaba un paquetico mucho mas liviano envuelto en plástico verde, como ese sencillo de 45 rpm con la canción: “Little Green Bag” de George Baker que bailábamos en 1970.

Llegamos a la estación del guardabosque “Sabas Nieves” en el Parque Nacional el Ávila, escuchando las alteradas e histéricas Guacharacas y los Querrequerre tomando agua del bebedero. Dentro del interior de  la vivienda se vislumbraba la tenue luz de una lámpara de kerosene.  Después de los acostumbrados saludos al Sr. Nieves y compartir el aromático cafecito sin azúcar, le entrego a este dedicado servidor el dichoso paquete. En él había: una botella de ron, unas cajetillas de cigarrillos  marca “Fortuna”, velas, fósforos y algunas pastillas de nombre “Cafenol”. El Sr. Neumann por su lado, de una forma mas discreta  le entregaba el “Little Green bag”.

No fue si no después de muchas subidas al mágico Ávila que el ex soldado checoslovaco, el Sr. Neumann, me confió el contenido del paquetico verde. En el refugio “No te apures” me murmuró  que en el  mismo había unos cartuchos de escopeta  que él compraba en la tienda de nombre “Guariquito” situada al frente de la Plaza Altamira.  Para esa época ya sonaban cuentos raros de ovnis, santería, chupa cabras y hasta de unos hippies que se instalaron en el refugio “Sebucán” y esto preocupaba a los guardabosques del cerro de mi ciudad.  Suena a  canción de Ilan Chester:

♪ Voy de Petare rumbo a la Pastora

Contemplando la montaña que decora mi ciudad

Ávila Cerro el Ávila♪

Aunque ha habido grandes pintores del Ávila, poetas  y fotógrafos, Ilan  ha sido el único canta autor que le ha dedicado una melodía al Cerro el Ávila y fue un éxito en 1983.

Una de mis primeras excursiones a esta zona montañosa de la Cordillera de la Costa fue en 1965 y pareciera que fue ayer.  En esa oportunidad subimos el Sr. Layo Neumann, su esposa Isabel y mí amigo de la infancia Rómulo por el teleférico hasta el hotel Humboldt ya que los adultos habían decidido que era más fácil para nosotros “los chamos” bajar por el cerro  y llegar a la estación  de  Maripérez, donde nos esperaba el carro. O sea, la excursión comenzaba de arriba para abajo.

Este primer paseo fue algo traumático. Todo iba bien cuando bajando apenas a solo unos minutos de la estación del teleférico el Sr Layo nos indica que nos adentremos por una trocha a mano izquierda. Estaba cubierto de neblina, a veces se formaban unos huecos entre las nubes dejando ver por segundos a Caracas. La belleza era sobrenatural, no se escuchaba el ruido de la capital y fue allí cuando de repente me  encontré con una señora de rodillas rezando. El Sr. Layo, colocándome su mano en mi hombro,  me indicó que hiciera un silencio respetuoso.  Mas abajo entre los helechos húmedos un individuo estaba excavando dentro de la vegetación. No entendía nada, que estaban haciendo estas personas metidas en el monte? La Sra. Isabel me señaló la placa dedicada a las 25 personas fallecidas en el accidente del avión de Aeropostal que venia de EEUU y que se estrelló en este sitio en 1956. El Sr Layo nos contó que antes se podían encontrar partes del fuselaje, los motores y hasta las hélices,  pero que el sitio fue poco a poco desvalijado por los dolientes y otros no tan dolientes que se llevaban las piezas como recuerdos. Como nota curiosa el Sr. Layo trabajó por varios años en la recepción del Hotel Humboldt.

Bajamos todos en silencio hasta Caracas, yo me sentía apesumbrado  y creo que fue la primera vez en mi niñez de tener una experiencia tan cercana con el  “mas allá”. Puede ser esto la explicación a mi aerofobia  y la razón por la cual he tenido que drogarme para montarme en los aeroplanos en mis obligados viajes de trabajo. No le veía el chiste a que la gente llamase “Aeromortal” a la línea Aeropostal. Mis amigos pilotos viven afirmando que volar en avión es muy seguro, pero la cifra de tragedias de la línea Aeropostal entre 1956 y 1993 pone en duda esta aseveración y mis pelos de punta. 

Queridos amigos disculpen mis saltos en el tiempo, comencé esta narración  subiendo el cerro de adolecente en 1972,  atravesé la pared de Pink Floyd en 1979, bailamos el “Little Green Bag” en 1970, cantamos con la devaluación la canción del Cerro Ávila en 1983, me acerqué al “mas allá” por primera vez en 1965  y ahora, hoy 12 de Abril del 2012 recordando el golpe de estado del 2002,  vi una noticia  en la prensa que me llamó la atención y que justamente tiene que  ver con nuestro Ávila. No solo me sorprendió la improvisación de las medidas  publicadas  sino también el silencio por parte de los grupos  excursionistas de Caracas y amigos del cerro.

A continuación parte del texto impreso:

 -El Tribunal 26° de Control del AMC (Área metropolitana de Caracas) acordó el control permanente y la vigilancia de los espacios del Parque Nacional por parte de los funcionarios  de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

- Asimismo, los efectivos castrenses conjuntamente con el Instituto Nacional de Parques (Inparques) podrán revisar a todas las personas que ingresen a los referidos espacios con bolsos, morrales, koalas, así como cualquier otro instrumento en el que se puedan ocultar objetos y sustancias inflamables o acelerantes que podrían originar incendios en la vegetación. (ni los niños se salvaran de la revisión).

- Igualmente, los funcionarios antes mencionados deberán realizar recorridos continuos dentro del Parque a fin de verificar el cumplimiento de las medidas.

- También se solicita establecer puntos de control y observación para la detección temprana de incendios en la vegetación…..(Creo que para eso están los Guardabosques!)

- Vale señalar que las medidas anteriormente descritas no serán aplicables a las personas que habitan dentro del Parque Nacional”. (Menos mal que a las rancherías no las van a tocar).

….no tengo más comentarios.

De tantos brincos a través del “Time Tunnel” (serie de TV de los sesenta) me he desviado en la última “Media Hora” y en este largo camino, el tiempo se ha ido, como dice la poderosa canción de Crosby, Still & Nash:

It’s been a long time comin’

It’s goin’ to be a long time gone.

No me dio chance de escribir sobre este ex soldado checoslovaco que dedicó muchas de sus media horas en estas subidas que nos hicieron mejores excursionistas  descubriendo  la magia de esa montaña que conocemos como el  Cerro el Ávila

“Media  hora” continuará.

 Un saludo Yurassico

YUra

(1)   Cuando pega el frio.

Media Hora……..Yurassiclas Abril 2012

 

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Dos poderosas razones

Estimados @amigos

En mi eterna búsqueda de música nueva, hace poco escuché una canción, cuyo titulo y armonía me llamó la  atención. El nombre de la pieza es “Memorias del Olvido” del grupo uruguayo NTVG. Como las siglas sonaban a la policía secreta de Iósif Stalin (NVKD), inmediatamente investigué  y me divirtió saber que las cuatro consonantes significan: NoTeVaGustar. La primera línea resume lo que me pasa cada vez que quiero escribir alguno de mis cuentos. Dice así:

♫Me pasaron tantas cosas

y no me acuerdo de nada♪

Sigue así en la segunda estrofa:

♪No sé cuánto habrá pasado desde cuando te leía♪

Al parecer esta canción fue inspirada en esa gran película “The Reader”, interpretada por la actriz británica Kate Winslet, la que ganó un Oscar por esta obra y en donde aparece en varias escenas completamente desnuda. Antes ya había admirado a Kate desnuda, como en su película: “Revolutionary Road”. Aquí tengo que parar unos segundos y no es para recordarles la Revolucion de Octubre de 1917,  liderada por Lenin y su camarada de armas Iósif Stalin, sino esta poderosa pieza de los Beatles que comienza así:

“You say you want a revolution

Well, you know

We all want to change the world”

Si amigos, “Revolution”  del “White Álbum” que salió a finales de la década de los sesenta. Como nota curiosa, escuchando la canción, la palabra “Revolution” se menciona una  sola vez y fue este el comienzo de John Lennon hacia los movimientos de política y de paz.

Este celuloide en donde Winslet aparece mostrando sus senos bellos y naturales, me llevaron a recordar muchos otros senos que me trajeron impases, sustos y casi catástrofes durante  mi vida.

Nosotros los machos nos agarramos de los senos al nacer, nos obsesionamos con ellos de muchacho, no los perdemos de vista nunca; algunos dicen que los soltamos de viejos pero yo creo que solo la muerte me separará de ellos.

No tuve problemas hasta bachillerato cuando empecé a estudiar los senos y no precisamente en biología sino en geometría. En el mismo instante en que el profesor con su tiza sobre el pizarrón verde trazó en el eje de las X y las Y la curva del seno, comprendí que ahora si estaba en aguas turbulentas y que estos senos no me iban a gustar para nada. Me recuerdo del y=cosx y claro esta de y=tan x.

Luego en la universidad bajo un enorme samán, estos senos se complicaron aun más cuando me tocó Calculo I con sus derivadas de senos y cosenos.

Un episodio serio que me tocó vivir con los senos fue con la  secretaria del departamento de Crédito y Cobranzas cuando apenas tenía 21 años. Empecé a trabajar de cobrador en una corporación  química norteamericana. Era una empresa muy particular, siempre se sentía amor en el ambiente y aunque todavía no teníamos el “hilo musical” en el área de trabajo, juro que escuchaba por el pasillo esa canción de John Paul Young “Love is in the Air” (1978).

Recuerdo que todo el mobiliario era de los 60, igual a la serie de televisión “Mad Men” y estaba de moda la canción  “Lady Love” (1978) de Lou Rawls con esa voz gruesa y profunda.

La secretaria del departamento era una mujer madura, seria y profesional. Me ayudó mucho en esa fase inicial de mi primer trabajo con palto. Ella tenía  unos  senos provocativos talla XL, adornados siempre por un collar de perlas finas metido entre sus pechos y en las mañanas cariñosamente me arreglaba la corbata mientras yo fantaseaba que los botones de su blusa saltaban alegremente por el aire, pudiendo así disfrutar de una buena ojeada de sus dos poderosas razones. Un lunes mientras esperábamos la nueva fotocopiadora Xerox que prometía sesenta copias por minuto, mi jefe, el gerente de crédito, me gira instrucciones para que despida a la secretaria, indicándome que será un importante y buen aprendizaje para mi carrera. Esa tarde acongojado compré un libro en la Plaza Venezuela sobre manejo de personal y practiqué ante el espejo el injusto despido esperando la  fatídica fecha.

Esta llegó un viernes a las 5:00 pm. Me llené de valor y le anuncio a la secretaria la razón de nuestra reunión. Ella comienza a respirar agitadamente, se levanta de su silla pegando un horroso grito arrancándose su collar de perlas finas.  Mi fantasía se convierte en realidad, los botones de su blusa revientan sobre su agitado busto, dejando a la vista sus extraordinarios senos. Trato de acercarme para calmarla, pero me resbalo y caigo golpeándome la cabeza. Un barrilito lleno de lápices “Mongol 2 “sale disparado contra la puerta y yo allí, inmóvil, hipnotizado con la visión de estos invitadores senos. La  furiosa secretaria sale corriendo llorando por el pasillo. A todo esto me preguntaba que había hecho mal, después de todo seguí al pie de la letra las instrucciones del bendito libro.

Pensé que yo iba a ser el próximo en ser botado,  pero para mi sorpresa más bien recibí un gran apoyo de todo el staff y del grupo de estas solidarias compañeras “las secretarias”.

Resulta que mi jefe tenía amores con su asistente de crédito y la secretaria haciendo la relación de sus gastos descubrió un error  en el último viaje de cobranzas al Caribe: aparecía un solo número de habitación. A partir de allí todos se enteraron sobre la infidelidad de mi jefe con su asistente “Rosibel”. Todos sabían…menos yo.

Un mes después al que si botaron fue a mi jefe y al gerente de operaciones.  Estos dos imbéciles se agarraron a golpes  en la oficina por causa de los senos de  “Rosibel”. Allí todos tuvimos que intervenir para separarlos. Salí bastante magullado, un golpe me dejó un diente suelto, que todavía esta así para recordarme el riesgo de quedar prendado a otros senos. En este tumulto  hasta hubo un par de desmayos por parte de las eficientes operadoras del Télex.

Si, amigos míos, así fue mi primera experiencia con senos en la oficina y aunque estos no los pude agarrar, si agarré la oportunidad de tomar las riendas y responsabilidades del departamento de crédito y cobranzas acelerando así por la autopista mi camino hacia arriba por el “Corporate Ladder” como dicen los americanos.

Por estos lares, en Boca Raton, también he tenido mis percances con los senos.

No hace poco en una fría mañana aquí en Florida, durante una importante entrevista, mis ojos quedaron subyugados a los pechos de la desconocida entrevistadora. El roció de la mañana le había endurecido los pezones en tal forma que estos no pasaban desapercibidos. Con mi mejor intención desviaba mi mirada hacia la bandera americana y al cuadro del presidente de los EEUU pero  tenia poca colaboración de mis ojos y claro esta la funcionaria se dio cuenta o mejor dicho me “cacho”.

Hubo un momento de silencio, me sonrojé y me sentí muy incomodo por mi inadecuada conducta. Así y todo la funcionaria aprobó mis documentos, aunque sigo con la duda si ella se sintió irrespetada por mi intensa mirada. Queridas lectoras ¿ustedes que opinan?

Quiero  aclarar que siempre le he sido fiel a los senos de mí querida esposa. Me ha tocado ver pocos amigos que se han vuelto locos por senos más jóvenes. Las estadísticas en mi círculo de amistades es sorprendentemente alta en fidelidad, ya que mis amigos se mantienen agarrados a los mismos senos. Realmente solo uno de mis compañeros persiguió a unos senos más frescos, creando un gran problema, ya que siempre terminan en el juego “tus amigos, mis amigos”, y su esposa era y quedó siendo una gran amiga mia. Él nunca me lo perdono.

Para terminar esta “senografía” perdón historia, solo me falta contarles un incidente mas ligero el cual ocurrió hace poco en una cena “Gourmet” en casa de unos amigos. 

Resulta que escucho a las chicas, léase esposas,  comentar que solo faltaba por llegar la señora Búlgara con su esposo, pareja que yo no conocía.

Esta por fin llegó un poco mas tarde, la señora en un vestido azul tipo “Mónica Lewinsky”, con un tremendo escote que hasta llegue a precisar las oscuras y misteriosas aureolas con mi  ingenua mirada.

Ante ese voluptuoso imán, quise aprovechar y lucirme en la conversación con ella, utilizando algunas palabras en búlgaro que aprendí de mis padres, ya que es una lengua eslava y tiene  palabras comunes con el ruso. La señora Búlgara ponía cara de desconcertada aunque me ponía  mucha atención cuando intercalaba estas palabras búlgaras en nuestra charla. Resultó ser muy agradable y solo un pellizco de mi  pareja logró despegarme de la simpática búlgara.

Ya camino a casa le comento a mi querida esposa que la señora Búlgara quedó encantada y sorprendida por mis conocimientos de este idioma macedonio.

Mi esposa no pudo contener las carcajadas y todavía hasta el día de hoy se ríe de mi inocentada. Resulta que la señora no era búlgara sino que en el círculo de nuestras recatadas esposas  la llamaban la “Vulgara” por el uso de sus exagerados escotes.

Quien entiende a las mujeres?

Un saludo YUrassico

YUra.

Dos poderosas razones…….YUrassiclas. Febrero 2012

Para poder disfrutar la música deben hacer nuevamente click en : “Watch on YouTube”

 

 

 

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La Cruz

 

Estimados @amigos

He’s a real nowhere man

Sitting in his nowhere land

Making all his nowhere plans for nobody.

Que canción tan buena de los Beatles “Nowhere man”, la empezamos a escuchar en 1969. Así y todo, cada vez que la oigo me transporta a los últimos años de la década de los 90, cuando en mi país un nowhere man salió de la nada y muchos nowhere men lo siguieron. En esos años sentía que los espíritus me estaban hablando, unas voces me susurraban, me insistían que siguiera la estrella Polar…hacia el Norte.

Me tocó estudiar navegación por estrellas, cuando quería ser capitán, materia por cierto bastante tediosa y difícil. Los textos utilizaban este cuerpo celeste, para calcular una posición  en altamar y junto al almanaque náutico trazar un rumbo seguro.

Como Caracas se encuentra en la latitud 10 grados Norte, la estrella Polar es poco visible, por lo tanto nos concentrábamos más bien en ejercicios prácticos utilizando constelaciones como la Osa Mayor, siempre visible, aliada del navegante en su peñero. Pero amigos, definitivamente la balada dedicada a todas las estrellas es la que popularizó Oliver en 1969 “Good Morning Starshine”..♪ the earth says hello♫. Aunque ustedes no lo crean el coro dice así:

Gliddy gloop gloopy, nibby nobby nooby

La la la lo lo, sabba sibby sabba

Nooby abba dabba, le le lo lo

dooby ooby walla, dooby abba dabba

Esa mañana había salido de Caracas tempranito en la madrugada con la Cruz del Ávila prendida en su máximo esplendor, por que era Diciembre.

Ver esta enorme cruz en una estructura de más de 30 metros ubicada en “Papelón” en el Parque Nacional del Ávila,  iluminando  mi bella ciudad, me hacia sentir el verdadero espíritu navideño.

Justo esa semana había recibido la  llamada de un ejecutivo que quería ver mi querida lancha.

Manejé todo el trayecto con mucha cautela por culpa de la carretera mojada. Higuerote, después de dos semanas de lluvias intensas, parecía un pueblo fantasma.

Sentado, solo y acongojado en el muelle de Carenero, tarareando ese otro exitazo, ese clásico “Sitting on the dock of the Bay” del inmortal Otis Redding, esperaba a ese desgraciado interesado en comprar a mi querida embarcación.

Y allí estaba ella, sujeta a las cornamusas del muelle, mi pretenciosa y reluciente lancha.

Cuando los  espíritus de carne y hueso  me hicieron tomar la decisión de emigrar, una de mis inquietudes era y ahora qué hago con mi lancha?, me sentía como describe esa estrofa de “Hombre al agua” canción de Soda Stereo:

“Meses navegando, tierra a la vista

las luces de la costa son faros del pasado

todo volverá ser como fue.”

La habíamos adquirido en 1995 de un gran amigo vecino Húngaro-Venezolano que nos llevó a la hermosa Isla de la Tortuga, fondeando en Cayo Herradura a unas cincuenta millas náuticas del astillero de Carenero y ahí quedamos prendados de ella. Desde el primer día se convirtió en nuestra catarsis y en nuestro escape de fin de semana con los niños.

Me daba dolor abandonar esta embarcación que tanto compartió con nosotros y además con tantos “upgrades” como dicen los americanos.

Tenía los motores nuevos y todos los periquitos idos y por haber: Radar, fishfinder con sonar, VHF, radio Single Side Band, que hasta me permitía comunicarme con atuneros rusos en el mar del Japón y claro está el GPS con cartografía “el último grito de la moda”. Mi bote lo tenia todo…estaba siempre medio hundido con la cantidad de peroles que le había agregado. En pocas palabras, el dinero que entraba en un bolsillo salía por el otro, para la lancha. Hasta mi querida esposa sintió celos de mis atenciones mecánicas con ella y la obsesión que sentía por este costoso hobby que es la náutica. Claro está, cuando la lancha no prendía o tenía algún problema ¿a quien le echaba la culpa?…a mi adorada esposa Betzy.

El comprador llegó puntual y sus primeras palabras fueron alegres y llenas de optimismo: “Vengo a comprar una lancha!”.

Me preguntó si podíamos salir a probarla, a pesar de que había oscuros nubarrones en el horizonte, mar picada, una brisa fría y las crestas blancas de unas olas enormes que golpeaban la costa.

Después de una maniobra difícil, zarpamos, pero la marejada era tan fuerte que al poco tiempo de recibir bandazos del impetuoso mar Caribe, decidí virar a estribor con mucho cuidado ya que  tenía a babor el imponente buque petrolero Pilín León (Miss Mundo 1981).

Que bonito acto honrar nuestras mises bautizando con sus nombres los buques de la flota  Petrolera Venezolana: Susana Dujim (Miss Mundo 1955), Maritza Sayalero (Miss Universo 1979), Bárbara Palacios (Miss Universo 1986), entre otras. Estas mujeres sin duda alguna ubicaron a mi país en las cartas náuticas del mundo.

El buque Pilín León fue rebautizado como “Negra Matea” después del paro del 2002.

No pudimos cruzar el traicionero Cabo Codera y me quedé con las ganas de enseñarle la  bella ensenada de Puerto  Francés.

A pesar de las condiciones adversas, logramos resguardarnos al abrigo del puerto. El hombre emocionado exclamó: “la compro”. Me firma un cheque para cerrar el trato y me dice: “Jorge, podrías llevarla a Puerto La Cruz mañana?”.

Inmediatamente me concentré en encontrar un capitán oriundo de la zona y alguien que lo acompañara en esta  travesía costeando hacia el oriente de Venezuela.

Estaba triste y a la vez aliviado por la transacción, me hubiera gustado navegarla una última vez pero ya solo faltaban días para salir en busca de la estrella Polar con mi familia y sabia que ese viaje era sin retorno.

Recogí todos mis macundales mientras le explicaba al capitán todas las manías de mi adorada barca…tenía más mañas que mi querida esposa.

El capitán ya estaba bastante bebido así que no se cuanto habrá entendido de mi monologo sobre motores y  válvulas del combustible.  Su ayudante, un muchacho al cual le faltaban varios dientes, también olía a ron y tampoco puso atención.

La tarde se hizo noche, me despedí con esa sensación de que algo se me estaba olvidando y cuando salgo del camarote un reflejo me hace voltear… y ver la cruz.

Resulta que tenia una cruz ortodoxa muy sencilla, liviana y frágil de madera que mi padre me había traído de la Unión Soviética.

Me recuerdo muy bien cuando me entregó esta cruz. La había comprado a un tovarish buhonero  en Moscú. También traía un pedido algo extraño, para un buen amigo: un puñado de tierra de la añorada Rusia. Este amigo se la pidió, específicamente, para que se la esparcieran sobre su tumba el día de su muerte. Debe ser que papá se tomó muy en serio esta tarea, por que por culpa de la bendita bolsita de tierra, quedó detenido varios días en las cercanías de Chernóbil por la KGB. A la policía y al ejército de la zona le parecía sospechoso que estuviera  viajando con unos gramos de tierra “radioactiva” y no se comían el cuento de que era para enterrar a un cosaco en la lejana Venezuela.

Esta frágil cruz comenzó a navegar con nosotros después de un incidente turbulento en alta mar, pero esa historia es otra Yurassiclas.

Yo no me considero religioso, soy agnóstico, pero mi madre que si era creyente, me pidió que la cruz nos acompañara en nuestras aventuras marítimas. Con “pega loca”  la pegué  a un mamparo del camarote. Quedó bien pegada, yo diría que se fundió a la pared de fibra de vidrio. Ya en las últimas salidas al mar traté de desprenderla varias veces  pero me era imposible.

Le dije al Capitán: “solo me falta la Cruz” y les pregunté si me podían ayudar a despegarla.

Dentro del minúsculo camarote, el capitán con sus manos callosas de tanto pescar, trató infructuosamente. El muchacho sin dientes, impaciente esperando su turno, tampoco pudo separarla. Ya cansado, el marinero busca un martillo y un destornillador. Menos mal que estaba cerca, iba a destrozar la cruz y dejar un hueco en el camarote.

Me adelanté rápidamente y agarré la cruz para protegerla, y cual sería mi sorpresa, ella sola se desprendió quedando entre mis dedos.

Los dos hombres de mar con los ojos enrojecidos se persignaron. Fueron unos segundos mágicos, irreales; nos quedamos viendo las caras. El capitán rompió el silencio y con voz ronca dijo: “Patrón..tranquilo, váyase en paz, que este bote ya no le pertenece”.

Y así lo hice, me fui en paz, rumbo hacia el norte, buscando la estrella polar.

Y con tantas estrellas y cruces en este cuento decembrino, lo que realmente queremos, queridos amigos, es desearles una muy Feliz Navidad.

 Betzy y Yura

 La Cruz…. Yurassiclas. Diciembre 19/2011.

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Perfume de mujer bonita

Foto: Cortesía de María Domerschikoff

Estimados @amigos

“Bicycle bicycle bicycle

I want to ride my bicycle”

Suena así en mi mente esta canción cantada  por Freddie Mercury, mientras veo pasar por enésima vez en bicicleta al pequeño hijo de mi vecino. Ellos acaban de mudarse, vienen de la tierra de Mandela. A veces se me olvida que no solo Venezuela está pasando momentos difíciles.

Viendo este catirito enfiebrado con su nueva bicicleta me transporta a mi Ocumare de la Costa, cuando no hace poco (casi 50 años atrás) recorría yo en bici sus calles polvorientas. Conocía a todo el mundo, parecía un político, saludando desde mi velocípedo al bodeguero, al dueño del botiquín de la esquina, y a la señora que vendía  el dulce de coco, como esa empalagosa canción: ya no eres mí… “Dulce de Coco” de Henry Salvat.

Ocumare y Bahía de Cata eran mi segundo hogar, mi refugio.

Corrían los años sesenta, era muy niño para comprender lo que estaba pasando en mi país, pero recuerdo que era una época revolucionaria y tumultuosa. En algunas ocasiones vi a mis progenitores bastante intranquilos y algo alarmados. Escuchaba  las constantes discusiones de mis padres: de que venían “los Rusos”, recuerdan esa película tan simpática que pasaron en Venezuela, en plena guerra fría “Ahí vienen los rusos”? Ya varias familias amigas Rusas habían abandonado Venezuela, después de la caída de Pérez Jiménez el 23 de Enero del 58 y otras  posiblemente se asustaron viendo la película en referencia.

Para mis padres  escabullirse hacia Ocumare era un alivio, ya que en Caracas el término “camarada” comenzaba a escucharse cada vez más. Recordemos que en Mayo del 67 fue el desembarco cubano en Machurucuto en el estado Miranda y la guerrilla estaba cerca en el cerro Bachiller.

Me recuerdo una tarde  cuando salimos en el Jeep hacia Ocumare, a nivel de la Plaza Venezuela divisamos  tanquetas de la guardia nacional. Mamá se puso muy nerviosa al ver tantos cascos militares. Después supe que el presidente Rafael Caldera ese Octubre del 69 había vulnerado la autonomía de la Universidad Central de Venezuela, cerrando sus puertas por casi dos años.

Pasábamos sin parar por la fastidiosa alcabala del parque Henry Pittier, ya que teníamos en el parabrisas delantero un cartoncillo oficial con el emblema del INOS (Instituto Nacional de Obras Sanitarias), donde mi padre laboraba como simple topógrafo. Los guardias hasta se cuadraban.

Papá se ponía detrás de los autobuses que iban y venían ruta Maracay-Ocumare. Decía que era más seguro así, por lo peligroso de la carretera. Me fastidiaba no poder apreciar la hermosa vista del parque,  los vapores diesel del autobús no me dejaban absorber el fresco olor de la niebla, pero lo que realmente me indignaba era el pocotón de basura que comenzaba a volar de las ventanas: botellas, latas y bolsas de cualquier tipo. Al final mi padre no se la calaba más y prefería “arriesgar la vida de su familia”, adelantando al patético autobús.

El día lo pasábamos por lo general en la playa publica de Bahía de Cata, luego se podía pasar pagando una modesta entrada a Cata Privada que era más chévere y yo me daba una  larga y difícil excursión por un caminito” que me llevaba a Catica. Se recuerdan de esta canción del argentino Leo Dan “Por un caminito”…decía:

“Por un caminito, yo te fui a buscar

muy lejos camine y al fin te encontré”

Un día llegando a la playa, veo un bululú en la entrada de Cata privada, inmediatamente me mezclo entre el gentío. Quedo maravillado por la cantidad de motocicletas full de cromo, veo un bojote de melenudos, barbudos  y algunas muchachas con bandanas en la cabeza. Algo pasaba, parecía una discusión y no los dejaban pasar al Club. En el centro estaban entrevistando a un personaje naciente de la radio Venezolana: Cappi Doncella. Recuerdo que él estaba comentando a la prensa, que venía a fundar y crear una comuna (palabra desconocida para mí), en esta bellísima ensenada de Cata.

Más tarde durante la cena, todo emocionado, le doy la buena noticia a mi madre: “en la playa van a fundar una comuna”.  Mi pobre madre palideció dejando caer los platos de peltre. Para ella era inconcebible que la pesadilla de las comunas soviéticas, la colectivización y campos de trabajo  la persiguieran hasta  su adorada Ocumare de la Costa.  

Así es, en esta nube de recuerdos de la Ocumare sesentosa, también nos visitaban las “Patotas”. La principal era la de las Delicias de Maracay y claro está, no faltaban las famosas patotas del Este de  Caracas.

Me quedaba extasiado viendo las motocicletas: las Triumph modelo Bonneville, las BSA, la Indian, Norton.  Había un extraño prototipo de la Laverda, un triciclo Harley Davidson parecido a los que tenían los panaderos y también los rústicos marca DKW de tres cilindros con motor de 2 tiempos, que humeaban en forma muy particular, en el cual llegaba el cacique del grupo.

La mayoría de los patoteros que cruzaban el Henry Pittier, eran tipos papeados, utilizaban botas, franelas de rayas sin manga y tenían copete estilo Trino Mora…se acuerdan: “Se tú mismo, contigo mismo, en todas partes”.

A pesar de que muchos dicen que eran tipos malos, les digo que el ruido de los motores y la pinta de matón intimidaban, pero en Ocumare en esos sesenta jamás vi peleas entre ellos.

Hacían sus acostumbrados “piques” en la recta de Cata y en frente del malecón cuando no había “tombos” (léase policía). A veces hacían lucha libre, en donde siempre extrañamente ganaba el “líder”.

Me supongo que la falta de violencia se debía a la transculturización que estábamos viviendo con la entrada del movimiento Hippie “paz y amor” de Woodstock.

Observaba que estos  pandilleros competían por una bella muchacha. Esta chica de origen Ruso se llamaba Tatiana, como mi madre. Su belleza y éxito era tema de conversación en la pequeña comunidad rusa. Se convirtió en  modelo de publicidad y yo la admiraba orgullosamente en la cuña del champú Drene y el desodorante Mistral con su slogan: “perfume de mujer bonita”. Sufría cuando Tatiana Hainal se iba con los patoteros del Country Club y me dejaba melancólico viendo las olas del Playón.

Imagínense amigos míos, la tristeza que sentí pocos años después, al conocer su trágica muerte. A principios de los setenta en una calle oscura del Country Club de Caracas, colindando con las canchas de golf,  Tatiana de  diecinueve años, iba de parrillera en la moto con Diego Risquez.

Había un punto de control, una alcabala. Ellos siguieron a alta velocidad a pesar de la orden de parar que dio la policía. Uno de los agentes desenfundo su revólver Colt modelo 10, disparando la mortal bala calibre 38(S) que tocó la nuca de Tatiana.

Desgraciadamente en ese primer periodo del presidente Rafael Caldera (1969-1974), volvieron a implementar esa frase asociada al ex presidente Rómulo Betancourt “disparen primero, averigüen después”, por esa misma razón mataron a varios estudiantes.

Tatiana Hainal fue velada en la Iglesia Ruso-Ortodoxa ubicada en Alta Vista, Catia.

Curiosamente la casa de la familia Hainal-Hartmann comparte el mismo terreno de esta humilde capilla. Me comentaron hace poco que la caída de un frondoso árbol (indio desnudo)  ha  dañado la estructura de la entrada. Lo peor es que han tratado de invadir en varias ocasiones esta hermosa casa de Dios.

Volvimos a escuchar nuevamente el nombre de Diego Risquez ese fatídico primero de Marzo de 1973 cuando se encontró el cuerpo del niño Vegas, caso que conmocionó a toda Venezuela y quedó impune como la muerte de Tatiana. Algunas amigas de ella, como Marina  Kaskaroff (ahora en EEUU)  y la modelo Tatiana Vinogradoff  tuvieron que atestiguar en el tribunal entre muchos otros.

Cuando ocurrió el asesinato del niño Vegas, la otra bella modelo Tatiana Vinogradoff (que algunos confunden con la difunta “Tatiana Hainal”), se encontraba en París con su hermana, pero al regresar a Caracas la citaron como testigo. La prensa amarillista en aquel entonces,  publicó su foto en las portadas. Las consecuencias fueron que por salir en los medios vinculada al caso Vegas, las agencias publicitarias le cerraron la puerta y no pudo volver a caminar por la pasarela, cayendo en una profunda depresión. Fue recluida en el psiquiátrico de la Habana, Cuba, donde  todavía se encuentra hoy.

Esta historia Yurassicla ha resultado muy intensa, me ha obligado hurgar en el pasado y tocar fibras sensibles. He tratado de ser lo más objetivo,  no soy escritor y mucho menos juez, aunque les confieso ha sido sumamente difícil controlar mis sentimientos de  frustración al ver la impunidad y el olvido de estos trágicos sucesos. Por esto se la dedico con mucho cariño a las Tatianas de este mundo, para que no las olvidemos.

Mi bella amiga María Domerschikoff, me prestó la histórica foto, donde ella aparece primera finalista en la coronación de Tatiana Hainal como reina en la  reunión de Cadetes rusos en el Círculo Militar.

Amigos míos, este Yurassiclas se salió del molde…faltó  la música que escuchábamos en nuestra Ocumare de la Costa, y que no era poca por cierto.

Así y todo, mi maja y guapa cuñada Cecilia, me recordó una canción que estoy seguro muchos de ustedes  han escuchado, compuesta por Henrique Lazo llamada “Latinoamericano”, pieza que fue dedicada a Tatiana Hainal, y dice así:

“Latinoamericano llora tu niño esta vez

porque  perdió su muchacha

cuando empezaba a querer”.

Un saludo YUrassico

YUra

Abajo podrán ver un panfleto que le dieron a mi querida esposa Betzy caminando por Chacaíto en 1972, que refleja la realidad estudiantil de esa época.

Perfume de mujer bonita          Yurassiclas. Mayo 2011

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La cobija de lana

 Festival de Woodstock. 1969

Estimados @amigos

Explicándole al gerente en una licorería que el alza de los precios de los vinos se debía a la devaluación que ha sufrido el dólar en estos últimos años, daba igual si lo decía en inglés o en ruso, el infeliz no entendía de lo que estaba hablando.

Es difícil hasta para mí, asimilar que esta volátil y la más importante de todas las divisas se haya depreciado en más del 40 % (contra el Euro), desde que abandonamos Venezuela…suena como mucho…verdad?

Seguramente mis amigos los expertos “traders” en Foreign Currency o como ellos dicen Forex, darían cátedra comenzando su explicación con  el “pip”, que es la variación más pequeña en la cotización de cualquier moneda. En Venezuela sobre todo para impresionar a los clientes mis colegas utilizaban  el término “Basis Point”.

Cansado de mi propio sermón y no obteniendo mi ansiado descuento, emprendí la búsqueda de esa bebida de los dioses que tuviera buen precio/relación, para traerlo a una cena y quedar bien con mis queridos compinches en Boca Raton.

En mi mente sonaba esta alegre canción de 1969:

“Un vaso de vino

guitarra y canción andar los caminos

a la buena de Dios”…de Henry Stephen.

Me preocupé que mi querida esposa me mirara con cara picara desde  el sector de vinos de Sur América, sabía que deseaba  modificar con un marcador negro la “n” en la etiqueta de un muy buen vino Chileno de nombre “El Cono Sur”, para así hacer una travesura de las suyas.

Empecé a caminar hacia el stand de los vinos europeos y pase automáticamente a recordar este exitazo del 68 de Neil Diamond: “Red Red Wine”…cuando de repente mis sentidos hicieron “pip” me pare en seco, y allí la vi, parada allí, como dice la canción de los Beatles “ I saw her standing there”, una  botella de vino blanco con el nombre de “Ocumare”.

Mis manos temblorosas por la emoción y no por el alcohol, ya que de este me despedí aquel día  en que Manuel Zelaya se acobijó en la embajada de Brasil ese Julio del 2009… y revisé intrigado la etiqueta.

Este vino italiano de la zona de Abruzzo, provenía del viñedo de  la familia Lamaletto…si, la misma de cerámicas Balgres. Allí mismo como dicen “In vino Veritas”  descubrí que Ocumare no es ningún nombre indígena, ni tampoco la de un cacique como yo pensaba; meramente viene de dos palabras del latín: Ocu que significa ojo y mare que no necesita explicación…que nombre tan bonito: Ocumare.

La sorpresa fue enorme porque Ocumare de la Costa ha sido parte de mi vida y su embrujo comenzó hace más de 50 años.

En aquellos tiempos mi Ocumare era única, para entrar al pueblo había que cruzar el río que desemboca en la Boca del Playón. Cuantas veces nos quedamos varados ya que no había puente. La carretera para la ensenada más bella del mundo “Bahía de Cata “, era de tierra y recién estaban comenzando a pavimentarla, así y todo no perdíamos la oportunidad de pararnos en la famosa curvita, ya en bajada hacia Cata, donde todos tomaban la conocida foto de ese paisaje fascinante y hechicero de  mar turquesa.

Nos quedábamos en casa de mi Madrina, todavía  no entiendo como llego a encontrar esa inhóspita parcela a catorce  cuadras del pequeño malecón del Playón. Ellos tenían un guachimán, un anciano analfabeta de nombre Gregorio. Una vez me enseñó una especie de carabina que tenía en su casa, él la llamaba “Chopo”, y no “Betzy “ como apodaba “Mike Hammer” su pistola Colt 45  en esa serie de Tv  que veíamos en los 80 y comenzaba con esa música sexi de saxofón.

Gregorio  me contaba en las tardes  una y otra vez la historia de su vida, cuando de policía vigilaba a los presos que construían la carretera desde el Limón (Maracay) a Ocumare, por la cordillera de la costa. Todos ellos trabajaban encadenados  a un grillete con una  bola de metal para así no poder escaparse. Cabe destacar que esta serpenteante carretera es obra del Benemérito  Juan Vicente Gómez que comenzó en 1910  utilizando los  presos de aquella época. Este guachimán me comentaba que muchos presos murieron en esta peligrosa hazaña, seguramente muchos por fatiga,  enfermedades, fusilados o mutilados por los machetes o quizás hasta rodando con su bola de hierro por los barrancos de la selva. Gregorio me susurraba que  sabía dónde estaban los restos de cada uno de ellos….buen tema para un documental.

No mucho después, mis padres compraron una “Dacha”,  léase casa, más cerca del Playón. Era nuestro orgullo y escape, como esa canción de 1970 que cantaban Crosby, Stills & Nash “Our House” … is a very, very fine house with two cats in the yard . No solo la disfrutábamos nosotros sino también nuestros amigos por varios años, hasta que algo extraño comenzó a suceder.

Los invitados empezaron a protestar que no podían dormir debido a los extraños ruidos y movimientos. Por la mañana se quejaban; no habían podido cerrar un ojo por culpa de la bulla. Era como si alguien estuviera moviendo, arrastrando el escaso y liviano mobiliario que teníamos en la sala, con mucho escándalo. Decían que escuchaban  pisadas, un constante chirrido tras la pesada puerta de madera de la entrada, una silla que crujía y las hamacas se mecían, claro, se levantaban de noche pero no se veía nada.

Otros buscaban al amanecer esa flor cuyo olor tan peculiar los había acompañado durante sus inquietos sueños…y no la encontraban.

En pocas palabras teníamos un alma en pena, un fantasma, los rumores y temores se propagaron entre nuestras amistades. Cada vez menos, nuestros amigos se atrevían a pernoctar o a pasar una semana santa con nosotros.

Pasaron varios episodios que todavía tengo frescos, como aquel cuando fuimos un grupo de la Universidad y uno de los compañeros de nombre Alon Aramati, le tocó la cama de la cobija de lana. Entrada la madrugada, se puso muy nervioso y nos despertó a todos porque alguien o algo le susurraba al oído. Entre bromas, risas y más risas, conversamos y nos volvimos a dormir. De pronto un gato, que apareció de la nada, saltó sobre mi compañero Alon. La conmoción fue tal que tuvimos que salir todos a la terraza para que él se fumara un cigarrillo y se tranquilizara. De repente la puerta principal se cerró con tal fuerza que la roca que utilizábamos para mantenerla abierta, salió disparada hasta la calle. Nos quedamos pasmados, primero porque era una noche sin brisa y segundo  por quedarnos “trancados” afuera con el infortunio de no poder entrar. Menos mal que la llave del carro “Maverick”, estaba escondida en el cenicero y terminamos durmiendo todos en el vehículo  frente al malecón. Por cierto gracias a Alon  tuve el gran honor de conocer y asistir a un concierto de su tío, el famoso poeta de la canción Georges Moustaki…Se recuerdan como sonaba esa pieza “El Extranjero” con ese ritmo un poco mediterráneo, comenzaba así:

“Es con mi facha de extranjero

Judío errante, y pastor griego

con mis cabellos al azar”.

En otra oportunidad el novio de mi cuñada, hijo del famoso científico Jacinto Convit, comentó trasnochado que no pudo dormir porque las luces constantemente se prendían y él tenía que levantarse varias veces para apagarlas. Me faltó comentarles que Antonio estudiaba medicina y no creía en fantasmas ni brujerías, así y todo, no volvió a pernoctar en nuestra dacha.….Otras escalofriantes experiencias sufrieron conocidos de mi familia, muchos culpaban aquella extraña manta de lana tipo militar que cubría una de las camas y cuyo origen nunca pude verificar.

Mi madre, muy creyente y religiosa, decidió llevar al Cura de nuestra iglesia Ortodoxa, San Nicolás ubicada en los Dos Caminos en Caracas, para encontrarle una solución a estas manifestaciones enigmáticas.

Creo que para el Padre Baumanis fue un paseo agradable que lo sacó de la rutina. En el pequeño carro de mi madre, íbamos bien apretados ya que también nos acompañaban tres miembros del coro de la congregación.

Llegamos al mediodía después de cruzar el fresco sector de Rancho Grande del parque Henry Pittier llamado en honor al biólogo suizo que estudió dicha área.

El fervoroso padre tomó su tarea bien en serio desde el principio.

Actué inmediatamente de monaguillo ayudándolo con el cirio y el incienso, mientras él rociaba con su aspersorio agua bendita en todos los cuartos, marcaba con la llama de la vela cada marco de las puertas con el signo de la cruz, recitando y orando en voz alta.  Atrás el coro cantaba los rezos en el más estricto orden ortodoxo. La escena era bizarra. El calor era infernal, a pesar de que la casa siempre estaba bastante fresca por su techo de asbesto…es increíble que hoy en día todavía en el interior de Venezuela muchas viviendas no solo tienen estas cancerígenas láminas en los techos sino también para colmo de los colmos, el tanque de agua es del mismo material.

El cura transpirando, vestido con su sotana negra, la señora del coro con medias gruesas de nylon y vestido floreado y los otros dos miembros del coro en corbata y saco que olían fuertemente a naftalina, cantaban a “capella” Yo mareado entre el calor y el incienso, los cantos bizantinos que por cierto son muy conmovedores y que tanta fascinación me producen, estaban bastante  desafinados. Puede ser porque una carterita de vodka se asomaba de los bolsillos de un pantalón.

En el cuarto de la cobija de lana, hubo una gran conmoción. El cura paró en seco, empujó al grupo que venía atrás y salió corriendo. Resulta que un amigo mío de la infancia, Vladimir, había olvidado su máscara de  “Diablo de Yare” en una esquina oscura del cuarto. Me pidieron sacarla de la casa. El proceso siguió y duró  más de una hora, la deshidratación fue extrema y se echó hasta la última gota de agua bendita mezclada con nuestro sudor. La escena era tan extraña que estoy seguro que ningún cineasta pudiera reproducirlo en una película.

Y para que sepan, después de esta bendición y exorcismo nunca hubo otra queja o comentarios sobre ruidos extraños en la noche.

Así como  desapareció esta ánima también desapareció esa extraña cobija áspera de lana que estaba en mi cuarto. Era una cobija en buen estado, color verde con una franja marrón que decía en alemán: “Polizei 1939”. Nunca supe como apareció en la casa, no conozco la historia de esa cobija, ni que alma habrá arropado o resguardado…. habrá sido la de un pobre soldado alemán?

Pero la verdad mis queridos amigos los dos fantasmas que quedaron para siempre, son los que muchos de ustedes tratan de evitar en sus retratos cuando desde esa curvita famosa arriba mencionada, toman  la fotografía de Bahía de Cata, buscando siempre que no aparezcan esas dos moles de hierro y cemento, esos dos edificios horrendos que se construyeron en la orilla de la playa en los años 70, dejando su sombra para siempre en mi querida Bahía de Cata.

Un gran saludo Yurassico

Yuяa.

La cobija de lanaYurassiclas   Abril 2011.

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La perfecta Pirouette

 

Photo: Gin Navarro (gincreative.com)

Estimados @amigos

“Yo tengo los años nuevos y mi padre los años viejos,

el dolor lo lleva dentro y tiene historia sin tiempo,

viejo mi querido viejo”.

Que letra tan nostálgica, se te encoge el corazón.

Estas líneas pertenecen a una de las primeras canciones y quizás la  más famosa del cantautor  argentino “Piero”, pieza que en 1969  inmortalizó a todos nuestros queridos viejos.

Mi viejo, Mijaíl Georgiovich, como le dicen los pocos amigos del alma, utilizando el patronímico (que es añadir el nombre del padre con la terminación ovich), de 88 años de edad, nos visitó hace poco. Viene haciéndolo ya diez años seguidos, debido a mi negativa de pisar tierra Venezolana. Esta vez, vino para despedirse, aunque él y yo no queremos aceptar esta triste verdad. Todavía en la casa está fresca su presencia y el eco de nuestras discusiones políticas y de la vida.

Otra canción que me hace recordar a mi viejo y que nos sacudió primero como hijos y ahora como padres, es: “Father and Son” del británico Cat Stevens, se acuerdan? en Venezuela empezó a sonar en 1971.

Y así fue, en una tarde aburrida con mi Viejo, evocando este clásico de Cat Stevens que comienza con ese tono ronco: 

“It’s not time to make a change

just relax, take it easy”,  

Fuimos a la biblioteca de Boca Raton a buscar un DVD para disfrutarlo después de la cena,  encontramos una película sobre Piero, perdón otro Pedro, que encumbró la música clásica y en especial el género para el Ballet… me refiero a Pyotr Ilyich Tchaikovski.

De niño tuve graves problemas con Pyotr, me disgusté con su música… y estoy seguro que ustedes me darán la razón.

En esos años de la Venezuela de los 60, mi madre me llevaba con bastante  asiduidad al Teatro Municipal y al  Teatro Nacional localizados en El Silencio. Había una buena afluencia de artistas internacionales y sobre todo la presencia soviética estaba muy de moda.

En especial íbamos a ver estos grupos de Danza y Ballet tanto clásicos como folklóricos que venían cruzando la misteriosa y fría cortina de hierro.

Nunca supe si en realidad asistíamos a estas obras por buenas o por Rusas, que al llegar a casa me motivaban a bailar el Casatchock, o porque mis padres necesitaban saber si estos artistas vivían felices bajo el yugo soviético. No sé cuántas veces mis progenitores se habrán hecho la pregunta si tomaron la decisión correcta de emigrar a esta bella Venezuela.  

Por cierto esta pieza tan alegre del Kasatchok,  la empezamos a bailar a principios de los 70, con la interpretación de Dimitri Dourakine y su orquesta Cosaca, esta pieza es una adaptación de una enérgica canción patriótica  Rusa (Katyiusha).

Varias veces mis padres invitaron a cenar a estos grupos de danza, me recuerdo en especial el grupo del ballet folklórico de Ucrania.

Llegaron a nuestra casa, desde un principio eran puras risas, chistes y alegría…no dejaron absolutamente nada en la mesa, arrasaron con todo. Me recuerdo que había dos chaperones que se quedaron afuera…mi madre me pedía que les llevara algo de comida. Eran los policías, los comisarios políticos, la KGB que cuidaban a estos artistas para que no desertaran…pero al final se integraron al grupo, no hay nada como el Vodka para romper el hielo.

Esa noche acabaron con todo el licor de la casa…vi a mi padre buscando las ultimas botellas escondidas en el closet. Me imagino que esa manía de ocultar por toda la casa, no solo botellas de vodka, debe ser algún trauma de  guerra.

A la mañana siguiente, mi viejo con enfado me pregunta: ¿qué paso con mi colonia? Me enseña su botella de un litro de “Jean Marin Farina de Roger y Gallet” completamente vacía. Increíble, estos feroces soviéticos se bebieron hasta la colonia de mi padre.

Después de ver tantas obras en ese ambiente ecléctico del  Municipal en la  zona del Silencio, tengo que mencionar a esta maravillosa canción, un clásico: “The Sound of Silence” de Simon and Garfunkel. Esta canción fue parte de la banda sonora de la película “El Graduado”. Fue años después que empecé a conocer y apreciar mejor a este dúo norteamericano…se recuerdan como comienza la lírica:

“Hello darkness, my old friend

I’ve come to talk with you again”.

Y fue seguramente allí, regresando del Silencio cuando a mi madre se le metió en la cabeza una idea descabellada, una barbaridad….la más loca de todas…: su hijo debía convertirse en un bailarín clásico y así amigos comenzó mi pelea con Pedro…quise decir Pyotr.

En casa, el sueldo de Topógrafo de mi viejo en el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS) nunca alcanzaba, pero mi madre logro becarme en la academia de Ballet-Arte, bajo la dirección de una famosa bailarina rusa Lidija Franklin. Era la escuela más importante de Ballet en Caracas en aquellos tiempos.

Más tarde se convertiría en la Escuela Municipal de Ballet, dando oportunidades a muchachos y muchachas con talento (no como yo), con pocos recursos para incursionar en esta difícil disciplina como lo es la danza clásica.

Y así es, comencé a estudiar Ballet…era el único del género masculino rodeado de esas criaturas etéreas, extrañas y complicadas que llaman: niñas.

Tuvieron que acomodarme un pequeño espacio en el sótano de la casa ubicada en las Palmas, ya que solo había un vestuario y baño para las bailarinas. Tenía que usar una panti- media de color blanco que por ser tan apretada me costaba como 5 minutos en ponérmela, estaba un poco gordito según las viejas fotografías. Luego me vestía con un top negro de nylon y claro está con unas zapatillas blancas (sin punta) de ballet. Por alguna extraña razón cuando entraba al salón de ejercicios estas diablillas, perdón, chiquillas etéreas comenzaban a reírse.

Los ejercicios en la “Barre” comenzaban con los plies en primera posición de pies, segunda, cuarta y quinta…luego seguíamos con otros movimientos básicos del ballet cuidando siempre la postura: estiramientos (etendre), girar (tourner), elevar (relevé), saltar (sauter), deslizar (glisser) y los degages entre otros, todo bajo la estricta mirada de la profesora Lidjia.  Como pueden observar, el Ballet sirve además para aprender francés.

Mi mayor problema no era la bochornosa clase de Ballet, sino como retornar a casa sin ser descubierto por los amigotes y  llegar a tiempo para ver por televisión “Mi marciano favorito” y la serie de dibujos animados “Las aventuras de Jonny Quest”.

Debo haberme quejado mucho y mi madre se apiado de mí, convenciendo a una muy querida amiga a que inscribiera a mi compadre Andrés en estas inolvidables clases.

Lamentablemente  no se la calo mucho tiempo y hasta el día de hoy, más de 40 años después  nunca hemos tocado este  tema.

Me dio clases por un tiempo, uno de los mejores bailarines que ha habido en Venezuela: Vicente Abad,  que con su personalidad y buen humor hizo más llevadera esta pesadilla.

Claro está, participe en varias obras de Pyotr  Tchaikovski, en el Cascanueces hice un Pas de Deux, en el Lago de los Cisnes un Brisé de Volé  y  en la Bella Durmiente hasta tuve la oportunidad de hacer un Cabriole, que es una especie de salto hecho únicamente por los hombres, moviendo las piernas como una tijera en un determinado ángulo.

Finalmente, escribiendo este Yurassiclas, me he dado cuenta que he hecho las paces con Pyotr.

Y así es, amigos, cuando los veo bailando,  me impresiono de la calidad y ritmo que tienen  todos ustedes. Por acá en Boca tenemos unos que bailan Salsa muy bien, otros Merengue y hasta hay un gran aficionado de la NASA que baila el difícil paso de Michael Jackson “el Moonwalk”… lo tenemos grabado en video como prueba.

Para disgusto de Betzy nunca quiero salir a la pista, quiero que entiendan que no es el por el trauma de las clases de Ballet, y pido  excusas por no bailar en sus animadas fiestas….pero en el fondo  la verdadera razón queridos amigos, es que si salgo a danzar y hago una perfecta “Pirouette” ¿cómo van a sentirse ustedes?

Un saludo YUrassico

YUяa

Aquí pueden ver un ejemplo simpático:  http://www.youtube.com/watch?v=ozkqeSMXu3Y

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Salvador…Mata

Estimados @amigos

El  corazón se acelera, explota a la velocidad de la nave Enterprise, mi mente empieza a parpadear como una luz láser, como la señal de un semáforo cambiando a tonalidades desconocidas. Oigo música inexistente del grupo The Doors: “Riders on the Storm”. Advierto ardor corriendo por mi sangre, siento que el demonio está dentro de mí ganando esta pelea: “que me estás haciendo,  vas a salirte con la tuya?”.

¡Que repugnante!

Una gota de sudor resbala por mis lentes bifocales, estoy atrapado, aterrorizado, no puedo respirar, dejo de percibir los olores, estoy desorientado, mi brazo izquierdo empieza a doler y las alarmas se disparan a través de mis poros.

Si! …voy a tener que correr otra vez en esta carrera..en esta caminata de la vergüenza. Que humillación… otra vez.

Llego donde Betzy, detecto sorpresa, luego resignación y veo en las pupilas de ella el reflejo de mi pánico. Balbuceo: “tengo un ataque al corazón”.

Momentos antes estaba tranquilo, recogiendo limones en la casa de playa de mis queridos suegros en Flor de Mayo, Rio Chico cuando el corazón comenzó con el:

“tiqui tiqui taqui

titá tiqui taqui tá”..como dice la canción de “Barlovento”.

Recogemos a toda prisa, corriendo hacia la seguridad de la ciudad, dejando atrás la tierra ardiente del tambor.

Ese domingo, en la cola de Tacarigua, estaba seguro que mi muerte vendría  en segundos, antes de la inútil alcabala de Caucagua.

Entramos por emergencia al Urológico de San Román, la opinión del médico de guardia después de haber escuchado mi cuento sobre la generosa y frondosa mata de limón, fue: un golpe de calor. Regalé unos limones grandes, verdes, jugosos al personal de enfermería después de tranquilizarme con un brebaje de electrolitos sabor a cítricos y claro está, aquí tengo que mencionar esta acida canción que escuchábamos una y otra vez a principios de los setenta, cantada por el ex integrante de los Impala: Henry Stephen..”Mi Limón Mi Limonero”…siempre me acuerdo cuando cantaba:

Aaayayai, limones para chupar.

Así comenzó mi calvario, el cual me acompaño durante  tres largos años.

Estas situaciones anómalas empezaron a ser recurrentes, me agarraban fuera de base, no había señal de advertencia. Los latidos cardiacos rápidos, me entumecían, me sentía al borde del precipicio, me convertí en una piltrafa humana siempre esperando a ese demonio inexistente.

Esta inseguridad afectó mi trabajo, me negaba a viajar en avión y hasta llegue a no poder manejar por el terror de quedar atrapado escuchando “Simpatía por el Diablo” en plena cola de Caracas.

Conocí todas las salas de urgencia de nuestra capital y también visite a algunos médicos, uno detectó un prolapso en mi válvula Mitral (la que está entre la aurícula y el ventrículo izquierdo del corazón). Otro, un cirujano, me explicó que eso era fácil de arreglar, sustituyendo esta válvula  por la de un cerdo.

Un tercero, después de una batería de pruebas, me dijo que estaba completamente sano y hasta escribió eso en una nota, la cual guardé en mi cartera por muchos años y aun  la conservo en alguna de mis gavetas, en la cual certificaba que estaba físicamente sano.

Haciendo referencia a los cardiólogos tengo que hacer una pausa, porque entre las miles de canciones dedicadas al corazón y sus malestares hay una muy romántica de los australianos:

The  Bee Gees “How Can You Mend a Broken Heart (Como puedes curar un corazón herido). Esta balada salió en el disco Trafalgar que empezamos a escuchar en Venezuela en 1971. Una estrofa dice así:

 “¿Cómo puedes reparar a este hombre roto?

¿Cómo puede un perdedor alguna vez ganar?

Por favor, ayúdame a curar mi corazón roto

Y déjame vivir de nuevo”.

 En un viaje entre Heathrow-Caracas, después de una taquicardia a más de 30.000 pies de altura, abrochándome fuertemente el cinturón, pidiendo otro whisky, para evitar irrumpir en la cabina de los pilotos, decidí  hablar con los cuñados. No con el grupo musical en donde figuraba Carlos Morean, sino con dos excelentes médicos, que realmente son mis cuñados. Especialmente conversé con Miguel, un tremendo profesional, le pedí consejo con mucho embarazo porque se me había zafado un tornillo, la locura me consumía y hasta deje de escuchar a esta banda británica, los padres del Heavy Metal “Black Sabath”, en especial su éxito  “Paranoid” de 1970.

Me recomendó ir a visitar a Salvador… un colega.

Llego temprano en la tarde a su consultorio, medio escondido…solo me faltaba ponerme un bigote falso y un sombrero. El mismo estaba ubicado en el Centro Clínico en San Bernardino exactamente en el piso 13, que buen presagio…estaba solo su recepcionista. De repente entra un individuo, parecía caído de la mata,  tenía la corbata torcida, la camisa desabotonada y casi no podía respirar por el esfuerzo realizado. Resulta que justo después de yo salir del ascensor este se dañó y el pobre Doctor  tuvo que  subir los 13 pisos por la escalera. En ese momento pensé que el Dr. Salvador Mata venia a matar y estuve a punto de salir pitado.

Después de entregarle una carpeta voluminosa con  todos los análisis de mi pobre corazón, comienzo a  echarle el cuento de mis pesares.

El psiquiatra me interrumpe a los 5 minutos y me da tres extractos de historias médicas, una de un militar, otra de un comerciante y la tercera de una ama de casa, claro está, sin sus datos personales. Bingo! los cuatro teníamos exactamente los mismos síntomas.

El Dr. Salvador, me dijo que no me preocupara, que mi mal no era mal de amores, sino un desbalance químico cerebral que me producía los Ataques de Pánico. Aquí,  no sabía que era mejor, si el prolapso de la válvula mitral o este nuevo diagnóstico.

Me recetó un par de drogas y me aseguró que en un par de meses iba a estar bien.

Y así fue, mis fieles lectores, el Dr. Salvador Mata no solo me curó, me liberó de mis demonios y me salvo del apocalipsis. Estoy agradecido a este salvador que volvió a poner orden en mi vida, nunca le di las gracias, porque así es la vida.

Definitivamente después de estos tres años oscuros de Ansiedad (solo puedo mencionar brevemente a Chelique Sarabia, porque estoy pasado de éxitos musicales en esta narración), en que mi vida diaria era un suplicio, empecé a comprender un poco más a los locos, a tenerle cuidado y aprender a diferenciar las alarmas reales de las intangibles, término que estudiamos en Contabilidad I para clasificar los activos en un balance.

Las alarmas y las señales de advertencia más peligrosas y difíciles son las que uno no quiere reconocer,  y así fue amigos míos, esta vez con un poco más de canas a finales de los años 90, unas nuevas señales surgieron. No me agarraron desprevenido ni fuera de guardia como a mis padres y en especial a mis abuelos en la Rusia del Zar, cuando una filosofía caduca, perdedora  me abrumó con sus delirios y complejos. Cuanto miedo da salir, atravesar este mar, y no precisamente el de la felicidad.

Para terminar esta breve historia sobre los locos, tengo que recordar esta canción y una de las mejores interpretaciones de María Conchita Alonso..era mi diva hace muchos años con su tema La Loca (1984), la canción comienza con esta línea:

 Dicen por ahí más bien que estoy un poco loco….

 Saludos YUrassicos

Yuяa

Salvador…Mata.    Yurassiclas. Febrero 2011

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Cuando las calles no tienen nombre

 

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Estimados @amigos

Leyendo una encuesta sobre los mejores libros del 2010, publicada por la revista cultural del periódico El País de España, me encontré con el título de un libro que me llamo la atención. Entre los libros ganadores, claro está, se cita “El sueño del Celta” del reciente premio Nobel nuestro admirado Mario Vargas Llosa; pero también está una novela del francés Jean Echenoz autor del cual no he leído nada y cuyo título es “Correr”.

Esta biografía novelada trata la vida de uno de los mejores corredores y maratonistas de todos los tiempos, el checoslovaco Emil Zapotek que en su época lo llamaban “La locomotora humana”. Dicen que tenía una forma extraña de correr y cambio la percepción que en ese entonces se tenía del maratón. Según la novela, se consideraba esta disciplina solo para atletas excéntricos, perdedores y solitarios.

Este atleta ganó 3 medallas de oro en carreras de fondo de 5K, 10 K y el maratón en las olimpiadas de Helsinki en 1952 y tuvo una vida muy particular.

Esta mañana, cuando el silencio me llamaba, trotando y tratando de alcanzar las imposibles marcas de Zapotek en el enorme parque que tenemos en frente de la casa, aquí en la “Ciudad de la Furia”, perdón en Boca Raton, recordé mi querido, amado y único Parque del Este, que este mes de Enero del 2011 cumple 50 años.

Por cierto, que canción tan buena del grupo Soda Stereo, con esa letra un poco gótica e influenciados por el grupo británico The Cure…fue uno de sus primeros éxitos en 1988.

Una estrofa dice así:

“Me veras volar, por la ciudad de la furia

Donde nadie sabe de mí

Y yo soy parte de todo”.

Considero que el Rock Latinoamericano subió a otra categoría con esta canción y en especial con este grupo argentino.

De chamo me llevaban al Parque del Este y luego yo lleve a mis hijos cientos de veces. Cuando podía los sábados y domingos trotaba dándole tres vueltas que son 7.5 Kms. A veces encontraba una fémina trotando, yo no la pasaba, disfrutando más del ejercicio, dejando volar mi imaginación.

En aquella época había pocas mujeres trotadoras, las mejores corrían antes de las 9 de la mañana y no se ponían perfume. Hoy en día  hay más mujeres dedicadas a esta actividad, pero al pasar por sus velos perfumados diferencio la verdadera deportista de la devoradora de hombres.

En mi recordado Parque del Este,  después de trotar, bajaba las pulsaciones del corazón viendo las jaulas de los pájaros y el área de las nutrias, por cierto una tenía el ojo blanco, parecía enferma de cataratas.

Temprano en la mañana con la brisa fresca y el sol naciente, se producía un momento mágico, gracias a los aromas de las flores, árboles, sobre todo los de la totuma y el hermoso paisajismo de este bello parque. Hasta tenía un locker alquilado para poder cambiarme después de darle varias vueltas al parque. Aquí tengo que parar de correr y mencionar este gran éxito que escuchábamos en 1972 del Grupo Chicago: Saturday  in the Park…que canción tan alegre y positiva!

El Parque del Este era bien chévere, era un refugio. En el lago aprendí a remar, en el estacionamiento a patinar y en el Planetarium Humboldt a identificar las estrellas y hasta asistí a un espectáculo psicodélico de rayos laser con música de Pink Floyd y Emerson Lake & Palmer, fue unas de las raras veces que vi abierto el parque de noche.

Siempre me llamo la atención que había una estación de la Guardia Nacional y cuando era muchacho la guardia patrullaba el parque a caballo…luego deje de ver los jinetes, me imagino que los equinos habrían muerto. Estoy seguro que la presencia de la guardia era por la cercanía a la Casona y al Aeropuerto de la Carlota. Se rumoreaba que había un túnel secreto de escape para los presidentes. Cada vez que pasaba por esa zona militar me imaginaba que iba a salir el recientemente fallecido Carlos Andrés Pérez en chores de deporte a correr conmigo…como pueden ver fui influenciado con ese slogan de “ese hombre si camina”, de verdad no me imaginaba a Lusinchi, Caldera o Herrera Campins salir de allí. En diferentes oportunidades acompañe a los reclutas de la casa militar… vestían de blanco y años después usaban un mono de color vino tinto…trotaban bastante lento y no tenían los zapatos adecuados…a los castigados los ponían a trotar con las botas de combate.

Muchas tardes me escapaba del trabajo cuando caía lentamente el sol, iba al parque mientras  la ciudad se difuminaba y volvía a encontrar la paz que el día me negó (estrofa de la canción del abuelo del Rock español Miguel Ríos, “El Parque”).

Aunque no hay una canción dedicada al Parque del Este, tengo que hacer un paréntesis porque hay que mencionar un himno escrito para todos los parques del mundo “MacArthur Park”…se recuerdan amigos? Fue un exitazo en 1968 cantado por Richard Harris. Luego 10 años después en 1978 Donna Summer hizo un excelente cover de la misma, para mí una de las mejores versiones fue la del trompetista Maynard Ferguson.

Empecé a trotar en el parque de adolescente, me recuerdo que mis primeros zapatos eran unos Keds y luego unos Didaven, también habían unos Rex, pero eran muy duros. Después del 83 por el control cambiario le pedía a todos mis amigos que viajaban a EEUU, traerme un par de zapatos…allí empecé  a conocer los New Balance, los mejores hasta hoy en día…esto suena a cuña de Pedro Penzini Fleury.

En el Parque del Este había un grupo de trotadores serios, lástima que nunca me encontré con el  inigualable Pedro Penzini.

Que programa tan bueno tenía el Sr Fleuri, trataba siempre de escucharlo cuando me regresaba tempano a casa de 6 a 8 PM por la FM 99.9 , me tranquilizaba al manejar con sus comentarios y sobre todo como él decía con la mejor música de los 60, 70 y 80 y aprendí cosas interesantes. Siempre tomaba en serio sus consejos de ejercicios y nutrición  para correr mejor. Me compraba todas las pepas y brebajes que él recomendaba, cuando hablaba de la vitamina C, me paraba en la primera farmacia y la adquiría efervescente, sabor a naranja marca Cebion de la Sandoz, también el Ginseng, Ginkgo Biloba, que según el curaba todos los males y las capsulas de aceite de pescado entraron en mi dieta diaria. Menos mal que no existía el Viagra, porque estoy seguro que lo hubiera comprado también. Mi única observación era que repetía demasiadas veces la canción un poco aburrida de Dean Martin llamada “Everybody Loves Somebody”…quien sabe, seguramente se la dedicaba a un ser querido.

Toda mi vida el correr como un lobo estepario me ha limpiado mi mente, me hace pensar y escribir estas raras divagaciones que he hecho últimamente. Ya no corro solo, Betzy, mi querida esposa acaba de romper la difícil pared psicológica de los 5 K, y eso la tiene muy motivada.

Amigos míos los invito a comenzar a trotar o por lo menos a caminar y hacer más ejercicio este 2011, se van a sentir más sexis y positivos.

Y aquí recordando a mi querido Parque del Este en su quincuagésimo aniversario y comparándolo con el de la ciudad de la furia, la única similitud que encuentro, es que sus caminerías no tienen nombre y por esto quisiera mencionar para despedirme de ustedes , este increíble tema del grupo Irlandés U2  de nombre: “When the streets have no name”..Cuando las calles no tienen nombre.

La primera estrofa canta así:

“I want to run

I want to hide

I want to tear down the walls

That hold me inside

I want to reach out

And touch the flame

Where the streets have no name.”

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

Un gran saludo Yurassico a todos ustedes

YUra

Cuando las calles no tienen nombre… YUrassiclas . Enero 2011

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Oratorio de Navidad

 

Estimados @amigos

 ♪♫ Please Mister Postman, look and see

If there is a letter in your bag for me♫♪

Que canción tan pegajosa…se acuerdan?.así sonaban los Beatles a finales  de 1963.

Y aunque en Caracas, no llegaba con regularidad el Mr. Postman, aquí en Boca lo primero que acostumbro hacer, al llegar a casa, es abrir el buzón de correo.

Todavía, después de 10 años, me sorprende y me pregunto como hace el correo Estadounidense para ser tan eficiente. Como siempre, el buzón, está lleno de folletos de publicidad y las penosas e ingratas facturas.

Pero el otro día me encontré con un sobre diferente. Me llamó la atención  que tenía estampillas de Alemania, con el sello del Deutsche Bundespost (oficina de correo). Los datos del destinatario estaban escritos por los delicados movimientos musculares de la mano de una mujer.

Al abrir el paquete, me encuentro con un CD de música, un  regalo de la madrina de mi querida esposa Betzy, que por cierto la llamamos la tía loca.

Esta mujer bohemia, izquierdosa, del partido verde, que todavía te envía las cartas escritas a mano con una caligrafía que solo se logra con planas y más planas del método Palmer, exigidas por una maestra germánica ,vive en una ciudad medieval al norte de Alemania de nombre Lubeck. Hace poco esta pintoresca  ciudad cumplía 860 años y la UNESCO la declaró patrimonio de la Humanidad.

El CD de música que ella nos envió, es de nuestro embajador Gustavo Dudamel con la Orquesta Juvenil de Venezuela, interpretando esta pieza que considero el Pico Bolívar de la música clásica contemporánea “La consagración de la Primavera” de Stravinsky, una obra de mucha energía y ritmo que hace sudar a las mejores orquestas del mundo y pone nerviosos a los más experimentados directores. Las otras piezas del CD son de otro autor menos conocido el mexicano Silvestre Revueltas, a quien suelen llamar  el Stravinsky de Latinoamérica. Este disco lo tengo, ya desde hace varias semanas mirándome en mi escritorio. La verdad es amigos míos, no me he atrevido abrir y escuchar este CD, ya que tengo miedo de encontrar una dirección e interpretación mejor que todos estos conductores de orquesta que han sido parte de mi vida como  Subin Mehta,von Karajan ,Rastropovich y mi favorito James Levine. No estoy listo para bajarlos de mi pedestal.

Venezuela ha sido cuna de grandes músicos. Uno de mis favoritos el compositor y director Aldemaro Romero, también fue un gran embajador de nuestra cultura musical. No solo por sus trabajos con la Onda Nueva, sino también como director de la Filarmónica de Caracas. Este genio nos deleitó con sus espectaculares conciertos en los teatros rococó del Municipal y Nacional, y hasta en el Poliedro de Caracas donde lamentablemente tuvo una época gris como administrador del mismo.

La tarea de dirigir una orquesta y más aun con un coro, es un talento único como pude apreciar de cerca en los años 70 y 80.

Participe en la coral de Música Antiqua, la cual dirigía la Sra. Ruth Gosewinkel. Presentábamos generalmente una obra en época de Navidad. Tome parte como barítono en las obras: El Oratorio de Navidad de Bach, la Misa de Coronación de Mozart y el Mesías de Haendel.

Entre a formar parte del coro gracias a un conocido de mí futuro suegro que me invitó a un ensayo. Yo tenía 18 años y  me senté en el área de barítonos, lo primero que me llamó la atención,  fueron unas piernas fantásticas, sexis, de una rubia bastante atractiva que se sentaba en el área de los sopranos. Bueno las dichas piernas hicieron un efecto hipnótico, que hizo quedarme en los ensayos hasta que me convertí en un miembro de confianza del coro.

Mi observación es que en esa época de los 70 las mujeres utilizaban más la falda, no se ponían esta cadenita sexi que muchas tienen en los tobillos y lo mejor de todo no tenían tatuajes. Quiero aclarar que no era el único maravillado de esas sinuosas piernas.

Trabajábamos y practicábamos durante todo el año, reuniéndonos los miércoles unas cuarenta personas del coro, un piano de cola bajo la batuta de Frau Gosewinkel, en su pequeña casa en los Chorros.

El sector de los niños malos, los barítonos y bajos, ocupábamos la última fila después de los tenores. Estaba conformado por hombres maduros de la comunidad alemana. Allí atrás los olores eran especiales: sudor, ajo, cigarrillo, salchichón y repollo agrio. Siempre aparecía como por arte de magia una botella de ron, que nos la tomábamos agachados para que no nos descubriera la estricta directora Frau Ruth. Cuando cantábamos toda la casa se llenaba con ese olor dulzón inconfundible del Ron Pampero. En uno de estos numerosos ensayos, el coro sonó tan bien…durante unos 9 segundos perfectos…que creo que hasta Johann Sebastian se sintió orgulloso de nosotros.

El Oratorio de Navidad  de Bach consiste en 6 cantatas o partes, que cuentan la historia bíblica de la natividad. Es muy difícil presentar las seis cantatas en un solo concierto, fracasarían ante las altas exigencias técnicas de la obra, prácticamente imposibles de aguantar durante varias horas, tanto por los ejecutantes como por el público.

Mi querida madre que dominaba seis idiomas, se sentaba conmigo horas y horas para corregirme la difícil pronunciación y explicarme el significado de la letra que estaba en el antiguo Alemán.

Este concierto se había programado por primera vez para las cantatas 4, 5 y 6 que son de una belleza y majestuosidad que equivale o sobrepasa a la primera parte.

El concierto se efectuó del 19 al  21 de diciembre de 1976 en la Iglesia La Santísima Trinidad de Prados del Este a las 8:00 pm.

Participaban las venezolanas Gisela Hollander (soprano) e Isabel Grau (contralto). Se invitó a un tenor de Alemania Peter Ruschenburg, un hombre delicado que interpreto los solos de una manera admirable.

Aunque ustedes no lo crean el solo de la trompeta de Bach es clave en esta obra y por eso se importó de Alemania a Reinhold  Loesch uno de los mejores intérpretes en el mundo de esta piccola trompeta. Este instrumento de viento es un poco más pequeño, con diferente afinación y  no había especialistas en Venezuela que tocaban esta singular trompeta.

El concierto es maravilloso. Ver el fruto de un año de trabajo y camaradería que se formaba, valía la pena. La energía de la directora era pasmosa, contagiosa. Dirigir a la vez 33 destacados músicos de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, y aproximadamente 60 personas del coro era una gran tarea.

Cada concierto es diferente..no porque cambie la obra sino porque surgen acontecimientos diferentes, a veces bizarros.

Así pasó con el trompetista,  ya que su intervención era por corto tiempo al principio y al final de la obra, y el hombre se dormía entre las partes que no le tocaba.

En uno de estos conciertos durante el intermedio el trompetista se esfumó.

En la parte posterior de la Iglesia apareció la Directora Frau Gosewinkel con cara angustiada buscando al desaparecido trompetista. Salimos corriendo en varios carros hacia Concresa y lo encontramos tomando cerveza en un botiquín cerca de un abasto en la zona de Prados del Este.

Regresamos justo a tiempo, pero el trompetista algo molesto y con un palo de más, comenzó con un ritmo tan rápido que puso a todo el mundo a correr tanto a la orquesta como al coro.

Sé que para Frau Gosewinkel fue una noche difícil tratando de controlar al trompetista y a algunos otros anarquistas que siguieron al atropellado y talentoso solista. Así y todo al finalizar la obra, el público se levantó eufórico aplaudiendo y pidiendo como es costumbre: “otra..otra..otra” a la despeinada, sudada y agitada directora.

Este pedido del público, siempre lo complacíamos con el comienzo de la primera cantata de esta maravillosa obra que dice así:

“Jauchzet, frohlocket! Auf, preiset die Tage,

Lasset das Zagen, verbannet die Klage,

Alegraos, cantad felices! ¡Alabad este día!

¡Abandonad el temor y las  penas!”

 Y ahora que se acerca la Navidad, amigos míos, quiero despedirme con una partecita del coro que está pegado y sonando en mi córtex cerebral mientras escribo este Yurassiclas.

“Ehre sei Gott in der Höhe und Friede

auf Erden und den Menschen ein Wohlgefallen”.

 Gloria a Dios en el cielo y paz en la

Tierra a los hombres de buena voluntad

 Feliz navidad les deseamos

YUra y Betzy

El Oratorio de Navidad. Música Antiqua.YUrassiclas. Diciembre 19/2010

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Las Cenas Kubrick

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Estimados @amigos

Después de estar casado por más de 30 años con la misma mujer, ustedes saben, esa relación entre dos personas en la que una siempre tiene la razón y la otra es el marido, uno se llega a conocer  tanto que basta una mirada o simplemente un silencio para comunicarse.

Como pareja, no es que hablemos poco, simplemente creo que después de tantos años uno se conoce. La comunicación  evoluciona o involuciona y uno empieza a desarrollar un lenguaje propio y hasta secreto con una mezcla de sonidos y palabras con otro significado que otros no logran comprender, fuera de nosotros dos.

Escribiendo sobre este tema, me trae a la memoria esta famosísima canción de este talentoso cantante y compositor Gilbert O ‘Sullivan con su canción “Matrimonio”. De verdad hacer una canción tan alegre sobre el matrimonio, merece un homenaje. En los 70, la agrupación musical Los Tres Tristes Tigres, hicieron un buen cover o versión de esta balada. Comenzaba así:

“Quizás sea pronto

Pero yo me quiero casar”.

También a principios de los 70 salió al aire una canción, suave, algo inocente que sirvió para bailarla en un ladrillito “When we got married”  del grupo Fruitgum Company.

Estas canciones son más viejas que mi matrimonio, pero con ellas quería recordar, todas estas cenas, fiestas y reuniones, en que tuvimos momentos extraños, situaciones bizarras o más bien fuera de lugar, algunas veces cómicas otras veces trágicas. Desde hace mucho tiempo, Betzy y yo, bautizamos estos escenarios en nuestro idioma secreto con el término de “Cenas Kubrick”.

Como pueden observar, fui influenciado por Stanley Kubrick y su película “La naranja mecánica”. Vi la película cuando tenía unos 15 años y por ser menor de edad entre coleado en el Cine Auto del Este. Esta película me hizo una marca profunda, primero por lo extraña, rara y por la cantidad de palabras rusas modificadas, creando un lenguaje codificado entre el grupo de malandros. Por ejemplo tomaban leche y le decían moloko (es ruso y se pronuncia malako), también el bar se llamaba Korowa, que significa vaca, sus amigos eran los droguis, en ruso drug se traduce como amigo…esto me dejo con la boca abierta. Pero lo que más me impresionó fue la música. El encontrarme de frente a Beethoven con la novena sinfonía fue una revelación, además de escuchar en algunas partes de la película el sonido inconfundible del Moog (precursor del sintetizador) interpretado por Walter Carlos.

Nunca he sido admirador de la extensa novena sinfonía pero los movimientos que escogieron, sobre todo la parte de un movimiento “molto vivace”, como decían los Le Luthiers es  extraordinario.

En la cinta original el director de la novena sinfonía es el excepcional Zubin Mehta, en casa de mis padres lo teníamos en varios discos LP 33.

Y fue allí, en casa de mis progenitores, un sábado 7 de enero de 1984, celebrando la Navidad Rusa con mis queridos suegros, cuando sonó el teléfono que desencadenó nuestra primera cena Kubrick.

Siempre celebrábamos la nochebuena según el viejo calendario Juliano, ya que la Iglesia Ortodoxa rusa se guía por él. Hay una diferencia de 13 días al calendario moderno (Gregoriano), por la cual se rige el resto del mundo occidental.

No nos regalábamos nada, pero solo sentarse a degustar los platos que por varios días preparaba mi madre era una tradición deliciosa y que añoro con toda mi alma. La mesa estaba llena de exquisitos entremeses “zakuski”, para acompañar el vodka, cuyo significado en español es “agüita”.  Mis favoritos eran los arenques ahumados (seliodka) y caviar negro encima del pan negro (cherny jleb), los huevos rellenos. Como platos principales estaban la ensalada rusa, los “golubtsí” (hojas de col rellenas de carne con arroz), el pastel de hojaldre con repollo y el inigualable pernil con rábano blanco picadito…que te hacia llorar. Y en la nevera nos esperaba esa gloriosa y sabrosa torta de caramelo de nombre Dobosh (receta que trajo mi madre de la antigua ex Yugoslavia).

Como ustedes imaginaran el vodka corría como el Rio Orinoco perdón quise decir el Rio Volga.

La tradición de beber Vodka sigue un proceso específico y no quiero aburrirlos mucho con este tema. Básicamente los vasitos de todos los que están sentados alrededor de la mesa deben estar llenos, entonces alguien propone un brindis, la gente choca los vasos, dicen “Nazdarovie” (salud) y beben sus bebidas. Todo el mundo debe apurar su bebida hasta el fondo. De otro modo significa que no se apoya el brindis. La siguiente ronda llegará en 5-10 minutos después.

En esa navidad Rusa, entrándole a la segunda botella de Stolichnaya, de pronto suena el teléfono, rompiendo ese grato ambiente de fiesta y alegre conversación. Clarita, la hermana de mi esposa Betzy, llamaba para notificar la sorpresiva muerte de Tío Ricardo o mejor dicho, en alemán, Onkel Richard (hermano mayor de mi querida suegra). Hombre solterón, inteligente, solitario, había sido encontrado muerto en su apartamento por la conserje.

Un silencio arropo la mesa, casi se podía escuchar la evaporación del alcohol. Mi suegro, hombre decidido y de fuerte personalidad, dijo: “Ahora no podemos cambiar ni hacer nada…brindemos por Onkel Richard” y mi padre lo apoyo con otro brindis: “por los que ya no están con nosotros”. Mi suegra callada con lágrimas diluyéndole el vodka, y el reloj de la esquina sonando como un tirano, gobernando el tiempo. Un minuto no se hace más largo, solo porque un hermano o tío haya muerto, solo lo parece. La velada ya no era la misma, se había convertido sin saber en nuestra primera cena Kubrick.

Cual hada madrina, mi madre trajo el postre, la torta Dobosh, para acelerar estos incomodos minutos interminables  y rápidamente acabamos con la tercera botella de Stolichnaya.

Nos despedimos todos a la antigua usanza Rusa con 3 besos en las mejillas.

Los suegros se montaron en su Mercedes blanco y nosotros en nuestro Jeep, los seguimos algo preocupados por el índice del alcohol en la sangre alemana del suegro. Cuando llegamos a la Plaza Altamira bajando por la Luis Roche, dirección Sur donde se estaba construyendo la estación del metro, el suegro en vez de cruzar la Francisco de Miranda, se pega a la izquierda y comienza a darle vueltas  a la plaza Altamira, y vueltas y vueltas al famoso Obelisco como un “Carrusel” o como dicen los españoles un “tiovivo”,  pero tío Ricardo estaba muerto.

A la tercera vuelta, haciéndole señales con las luces, finalmente la centrifuga se rompe y agarran el camino correcto, llegando sanos y salvos a la casa.

Siguiendo en silencio a mis suegros en este recorrido triste y sin sentido, solo faltaría que por la radio pasaran la famosa canción del ex Beatle Paul McCartney de 1971 “Uncle Albert”:

“We’re So Sorry Uncle Albert

We’re So Sorry If We Caused You Any Pain

We’re So Sorry But We Haven’t Heard A Thing All Day

We’re So Sorry Uncle Albert

But If Anything Should Happen We’ll Be Sure To Give A Ring”

“Lo Sentimos mucho Tío Ricardo

Lo sentimos mucho si te hemos causado algún dolor”

Esa noche nació en nuestro lenguaje matrimonial la palabra y su significado: Cena Kubrick

Muchas más estaban por venir en estos treinta años….Por eso queridos amigos, cuando en alguna cena o reunión oigan que susurramos el nombre Kubrick…preocúpense.

Un saludo Yuяassico

YUяa

Nota: Aquí tienen un pedacito de la película. Un breve resumen con la novena sinfonía:

Las Cenas  Kubrick… YUrassiclas de Octubre 2010

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El General Sturgis

Estimados @amigos

Aaaaaaaahh , ahh

We come from the land of the ice and snow,

“Venimos de la tierra del hielo y la nieve”.

Así comienza la letra de esta increíble canción que regularmente sonaba en un programa de radio que escuchaba los domingos a las 10 de la noche de Alfredo Escalante: La música que sacudió el mundo. La canción en referencia: “Immigrant Song” del grupo Led Zeppelin, que empezó a sonar en Venezuela en 1970 y de verdad me sacudió.

Esta canción del Inmigrante, me llevó a recordar cuando a finales de los años 90, me tocó trabajar intensamente “ad honorem” para un club náutico de la zona de Higuerote. Comencé ayudando al comité de Marina, luego ayude con un presupuesto o Budget, y no sé cómo, termine en la Junta Directiva y hasta en el influyente comité de Damas.

Cada vez que me tocaba visitar por cuestiones administrativas a la Capitanía del Puerto de La Guaira, me anotaba.

Solo pasar por la Av. Soublette y ver la Casa Guipuzcoana, valía la pena el viaje y la cola del peaje.

Aunque las oficinas dedicadas a todo lo que era la marina deportiva estaban un poco alejadas de los terminales y de las operaciones del puerto, el ver las maniobras de atraque de los buques, la carga y descarga era impresionante, pero también disfrutaba ver ese mar azul, con la cordillera de la Costa a mi espalda.

Había siempre un equipo bastante eficiente formado por oficiales de la marina mercante, luego en mi última visita ya no estaban, fueron sustituidos por militares. Como menciona nuestro Libertador Simón Bolívar en su carta del 13 de Septiembre de 1829 al General O’Leary:

“Es insoportable el espíritu militar en el mando civil.”

Y allí parado en el muelle, pisando una cornamusa, viendo esta ensenada que forma el Puerto de La Guaira con el constante viento que viene del Barlovento, me recordaba que mis padres tocaron esta rada antes que yo.

Ellos y mis abuelos salieron de un campo de refugiados de esa Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial, y me imagino que una de sus preguntas era ¿Y ahora qué haremos? No podían regresar a sus países de origen,  muchos como ellos, huyeron a Alemania y a Austria para escapar del régimen comunista.

Se embarcaron en el puerto Alemán de Bremerhaven (ocupado por los Americanos)  y cruzaron el Atlántico en el buque de vapor USS General Sturgis*.  Barco Americano de transporte de tropas, el cual fue utilizado después de la guerra con fines pacíficos para movilizar a miles de refugiados dándoles  nuevas esperanzas, cuando varios países, entre ellos Venezuela, abrieron sus puertas a estos desplazados por la guerra. Después de dos largas semanas de navegación, en mayo de 1947, este barco cargado de europeos dejo caer el ancla en el fondeadero  de La Guaira.

Me cuenta mi padre que era de noche cuando llegaron, la costa resplandecía con numerosas luces. Pareciera que hubieran llegado a una gran ciudad portuaria  iluminada por las diferentes edificaciones.

Por la mañana subieron a la cubierta del barco, vieron las montañas verdes con algunos ranchitos, eran las lucecitas que vieron de noche. Las mujeres sollozaban y se preguntaban a donde hemos llegado?

Después de dos días, en el barco, los contaron bajo un sol abrasador, y mis padres sin hablar ni una papa de español los bajaron al muelle. De acuerdo a los archivos tanto mis abuelos como mis padres llegaron como inmigrantes sin nacionalidad, ya que no tenían papeles. Así mismo, como nota curiosa, en el viaje iban 63 huérfanos de diferentes países de la Europa del Este.

Luego los trajeron a Caracas y los dejaron pernoctar varios días en unas barracas en Sarria. Estas barracas existieron por mucho tiempo, ya que de niño visitaba a mi tío Ivo (Ivitza), que tenía una tipografía exactamente en frente de estas. Esta tipografía luego la mudaron cerca del Nuevo Circo, se llamaba “Slowo”, que en ruso o en la ex Yugoslavia significa: “palabra”. Papá me decía que el galpón de arriba era para los hombres, y los dos galpones de abajo eran para las mujeres y niños.

Después de varios días llegaron unos funcionarios y les dieron 10 dólares a cada uno y un papel de identificación y así comenzaron de la nada, habían perdido todo y desde el primer día fueron llamados “musiu”.

El caso de mi querida suegra fue bastante diferente, ya que tenía familia en Venezuela. Ella, su hermana y su madre Clarita Behrens que era Venezolana, nacida en Caracas, salieron el 15 de Agosto de 1946 de Hamburgo en un jeep militar Británico para llegar al puerto de Amberes en  Bélgica. El cónsul Venezolano, un pequeño Belga antipático, no estaba nada contento con la llegada de esta  valiente dama con sus dos hijas. Después de 3 meses de espera, esta osada y decidida  señora, embarcó con sus jovencitas en el barco llamado Cotica (de bandera Holandesa). La mayoría de los pasajeros eran maestros Holandeses que estaban saliendo para las Antillas Neerlandesas y al puerto de Paramaribo.

Llegaron el 9 de Diciembre de 1946 a La Guaira y en un bote de remos los llevaron al muelle, ya que no había infraestructura para atracar este tipo de barcos.

Ya las estaba esperando la familia Behrens, los mismos que fundaron Laboratorios Behrens, que se dedicaban en ese entonces, al antídoto de serpientes venenosas. En carro subieron por la carretera vieja y llegaron a la calle Mohedano en la Castellana.

Pienso que fue una llegada  menos traumática que la de mis padres.

En referencia al bote de remos, quiero recordar esta interesante canción que sonó en Venezuela en 1972 de la Británica Lulú: “El bote de remos”.

Nosotros llegamos en Julio del 2000 a EEUU con cinco pasaportes azules de siete estrellas, de la República de Venezuela y con una visa de estudiantes por un año.

Definitivamente no salimos huyendo de una post guerra, ni tampoco fuimos forzados a abandonar Venezuela, simplemente nos fuimos por decisión propia.

Ahora después de cumplir una década como inmigrante, todavía siento que todo es temporal y provisorio…ojala que algún día deje de sentirme “musiu” o simplemente acepte que soy un Inmigrante y me acostumbre a la pregunta que siempre me hacen y harán:

“Where are you from?”

No soy de aquí, ni soy de allá

No tengo edad, ni porvenir

Y ser feliz

Es mi color de identidad

Canción que cantó Facundo Cabral en varias oportunidades en la Aula Magna de la UCV después de que Renny Ottolina lo hiciera conocido en Venezuela.

Saludos Yurassicos

YUra

*General Samuel D. Sturgis: oficial Norte-Americano que lucho en la Guerra Americana-Mexicana y la Guerra Civil

 El General Sturgis… Yurassiclas 13 de Septiembre del 2010.

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El Impala Verde

 

Photo: Gin Navarro (gincreative.com)

Estimados @amigos

Íbamos los dos al anochecer

Oscurecía y no podía ver,

Yo manejaba iba a más de cien

Prendí las luces para leer.♪

Había un letrero de reducir velocidad, el cual pasamos con precaución y allí estaban a estribor, las luces azules de la inquisición.

Reduje la velocidad y baje el volumen del IPod, ya que el palo de agua exigía atención.

Como siempre, cuando manejo por la autopista I-95 voy con ayuda de mi GPS, no me refiero a esta Gran Persona Siempre a mi lado, mi bien orientada esposa, sino al Global Positioning System. Me cambie de canal como buen capitán y como lo exige la ley para conducir en Florida. Estas luces estroboscópicas de color índigo a estribor hay que tenerle culillo.

En el lenguaje del mar decimos “estribor” a la derecha. Hay una regla básica internacional para evitar colisiones en alta mar, en términos marinos se llama evitar el abordaje. Todo buen capitán conoce esta regla que dice: cuando te encuentras con un barco que te viene de frente o un lanchero pasado de palos, siempre tienes que virar a estribor o sea a la derecha a fin de evitar una tragedia.

Desconfíen de todos estos capitanes que quieren llevarnos a babor o la izquierda, tomando esa ruta torcida que nos puede llevar al naufragio.

Una de las primeras compras que hice al llegar a los EEUU, fue un GPS y la razón eran mis constantes despistes. En este país también he perdido el norte en varias ocasiones, ya que en vez de concentrarme en la estrella Polar y poner rumbo al horizonte como buen navegante, me he extraviado por varios años, siguiendo la constelación de la “Casiopea”.

A falta de cerros y montañas aquí en Boca te desorientas y no sabes si vas al Norte o al Sur. En Caracas no había pérdida por el majestuoso cerro El Ávila que se podía divisar  prácticamente desde  todos los rincones de la ciudad. Se recuerdan de una de las primeras canciones de Ilan Chester, que la dedicó al Cerro Ávila en 1983. Comenzaba así:

“Voy de Petare rumbo a la Pastora

Contemplando la montaña que decora a mi ciudad”.

Esta autobahn I-95,  siempre me ha impresionado por el movimiento que hay a cualquier hora. Para mí las autopistas siempre van de la mano con las canciones viejas…son como el tiempo, siguen y siguen sonando. Esta I-95 que llega a cruzar 15 estados en la costa este, tiene zonas, donde hay 6  canales más dos de hombrillo, tanto para el Norte como para el Sur, haciéndola gigantesca. No me he podido acostumbrar, no solo por la anchura de la vía, sino porque en los 6 canales la gente va a más de 100 km por hora, pareciera que todos tienen mucha prisa por llegar al pueblo donde vivimos: Boca Raton.

En aquella oportunidad eran las 2 de la madrugada y había bastante  tráfico, uno se pregunta que hace toda esta gente en la inmensa I-95 a esta hora?

En Caracas, exceptuando la Av. Principal de las Mercedes  y el trafico ocasionado por algunas arepereras en la Av. Rio de Janeiro, en la madrugada todo estaba quieto, a veces la Prados del Este no tenía un solo carro. Subíamos por la carretera vieja de Baruta para llegar a casa, siempre con mí revolver pegado al tobillo.

Estas luces azules que avistamos, las conoce todo el que vive en EEUU, ya que los únicos que pueden utilizarlas es la policía. Aunque estoy  limpio de multas por infracciones de tránsito, los muchachos ya saben por sangre propia lo que significa ver por tu retrovisor en la popa estas luminiscencias, que presagian una multa de US $ 200 o más.

Finalmente cuando llegamos al nivel de los resplandores, vimos dos patrullas de la policía, que habían parado un carrito de Golf. Estas luces le daban un tono fantasmagórico al vehículo detenido y hacía ver al conductor del coche más pálido y viejo.  Que estaba haciendo un carrito de golf a 10 km por hora en la I-95 dirección norte a las 2 de la madrugada?  La situación era cómica, surrealista, nos reímos por un buen rato.

Esto me hizo recordar  un viaje a Venezuela en Julio del 2001, en que fui solo para finiquitar la venta de nuestra preciosa casa en Santa Inés.

Llegue al aeropuerto de Maiquetía, y subo en un taxi por la autopista Caracas-La Guaira.

En la primera cola pasando el peaje, en plena subida hacia la capital, nos encontramos con un  viejo Impala verde, no se confundan, no era ese Antílope que solo existe en las sabanas africanas, ni tampoco eran los Impala, ese grupo de Rock Venezolano que impulsaron la música pop en los sesenta…..amigos, era un Chevrolet Impala de color verde oxidado  que iba subiendo por esta vía en retroceso.

Al principio no podía creer lo que estaba viendo, la pericia de este conductor era pasmosa, seguramente se le había dañado el Drive y solo funcionaba el retroceso. Me reí bastante con el taxista, después más adelante en otra cola justo a nivel de la entrada del túnel Boqueron I, nos pasa nuevamente el viejo Impala verde en retroceso por el canal del medio, sin ningunas luces azules, rojas, amarillas siguiéndolo. Ya no me parecía tan cómico, y menos mal que no llovía. Espero que el conductor de este Impala verde haya llegado sano y salvo, sin ocasionar ningún accidente.

Aunque ambos casos, el del carrito del Golf y del Impala verde parecen graciosos, la tragedia de cada uno de ellos es tan distinta como el Norte del Sur.

Ojala amigos, nunca me toque manejar un carrito de golf en la autopista o un Impala verde en retroceso.

Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estaban ustedes (Armando Manzanero)

Saludos YUrassicos

YUra

 El Impala Verde     YUrassiclas  Agosto 2010

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El Chivo y los Huevos Chimbos

 

Estimados @amigos

 Hace unas semanas, nos invitaron a cenar  en Key Biscayne, unos amigos de Venezuela, gente extraordinaria como todos ustedes.

Para llegar a su casa, hay que atravesar el puente que conecta la ciudad de Miami con la isla de Key Biscayne, es toda una experiencia psicotomimética. En ese atardecer mágico del nueve de Julio del 2010 cruzando este viaducto que tiene en total unos 8 kilómetros aproximadamente,  liberé un poco mi mente. Por cierto se acuerdan de esa balada de oro de 1972 de Trino Mora: Libera tu mente. El coro cantaba:

“Libera pues tu mente

No bajes más la frente

Ve siempre hacia adelante, nunca atrás”.

Ver los mástiles de los veleros, las playas, gente en bicicleta, las muchachas bonitas  y algunas viejitas como a mí me gustan, trotando en las aceras del puente, me llevaron a recordar cuando de soltero, iba a trabajar a Maracaibo. Me tocaba auditar regularmente un grupo de visitadores médicos en el Estado Zulia, que eran nuestra fuerza de venta en la empresa donde laboraba.

En la primera oportunidad que se presentaba, les pedía a estos visitadores médicos, cruzar el puente sobre el Lago de Maracaibo. Desde el punto más alto del puente, el paisaje era un espectáculo, abría mi ventana y ese aire salino te engomaba el cabello. Este puente fue inaugurado en 1962 y por casualidad tiene casi la misma longitud que el puente que comunica Miami con Key Biscayne. Considero que tengo una obsesión con los puentes, porque siempre quiero cruzarlos, sería interesante conocer la opinión de un psiquiatra.

Hay pocas canciones dedicadas a los puentes, de niños silbábamos esta marcha del puente sobre el rio Kwai, pero sin duda alguna  hay un clásico de 1970 de Simon & Garfunkel “Puente sobre aguas Turbulentas”. (Bridge over troubled water), y sé que más de un corazón de ustedes cruzó ese puente. Una estrofa dice:

“Cuando son adversos los tiempos

Y amigos ya no se encuentran

Como un puente sobre aguas turbulentas, me tenderé”.

En Maracaibo cruzar el puente para mí era un desahogo, una sensación de libertad, pero les digo los mejores puentes siempre han estado en Venezuela, eran un bálsamo el Puente de Semana Santa y el Puente de Carnaval, así mismo los elevados provisionales de los Ruices, Chacaíto y Altamira funcionaban siempre muy bien.

Comenzaba mi auditoria tempranito, agarrando el primer avión pa’ Maracaibo que salía del terminal Nacional. No conozco mucho la historia de la aviación, porque le tengo miedo a los aviones, pero creo que en ese entonces la línea pertenecía a la familia Boulton, nombre que sonó muchos años en mi juventud. El vuelo duraba exactamente una hora y a los 30 minutos las simpáticas aeromozas, esas mujeres inalcanzables, te daban un vasito de jugo de naranja. Este juguito lo tomaba hasta la última gota, ya que no teníamos estas botellitas de plástico con agua, que ahora todo el mundo carga hasta en el carro. Siempre quise llevarme una cantimplora tipo Boy Scout que tenía en casa, la cual usaba en mis paseos al Ávila, pero el decoro no me dejaba.

A pesar de que soy caraqueño, considero que Maracaibo siempre ha sido una ciudad como más auténtica, su gente, su idioma, su arquitectura y su aire acondicionado. 

Igual como los médicos, mi auditoria en cobranzas invariablemente tropezaba con algún detalle, como cheques post-fechados. Cuando esto sucedía, me llevaban a mi taguara favorita a comer pescado frito en una zona llamada La Cañada…sin duda alguna mi reporte se suavizaba y esas observaciones o errorcillos desaparecían. A veces la esposa de algún visitador médico, me regalaba un frasco de huevos chimbos, muy dulces para mi paladar. Siempre los dejaba en el hotel, primero porque era un fastidio  llevarlos dentro del avión y la verdad es que sospechaba que querían envenenarme, ya que más de una vez mis reportes encontraban un grave error (léase irregularidades administrativas) de trágicas consecuencias.

Cuando el día era corto y no concluía con mi trabajo,  me tocaba pernoctar en el Hotel del Lago. El clímax era comer una ración de tequeños con kétchup y tomar unas cuantas cervecitas Regional, en el área de la piscina observando el atardecer sobre el lago. Que cerveza tan buena y tan diferente a la de Polar, en los 80 toda la ciudad estaba con unas vallas de la Regional de una mujer rubia con un biquini rojo…los afiches no mostraban el rostro, pero les aseguro que yo me imaginaba más de una cara.

Una vez, en uno de tantos viajes, el supervisor de ventas de apellido Peña, un gerente con un corazón muy noble, me busca al hotel para llevarme al aeropuerto de La Chinita. Cuando llegamos, me dice con ese acento tan típico de los Zulianos: “Jorge, veni que te tengo una sorpresa”, y saca de la maleta del carro un Chivo recién sacrificado…el animal estaba completo, limpio, envuelto en una bolsa plástica transparente con sangre. Pesaba por lo menos 15 kilos. Claro está, no pude aceptar ese magnífico obsequio, a pesar de la insistencia del Sr Peña que me decía que era fácil prepararlo con coco. Además amigos, como metías tu este cabrito en tu freezer, cuando la mitad ya estaba ocupado por dos bandejitas para hacer cubitos de  hielo.

En fin, después de dos días en Maracaibo, terminabas hablando Maracucho y llegabas a la oficina diciendo “que molleja” y  “primo” a todo el mundo. Cuando llegue a casa le conté a mi madre lo acontecido con el Chivo, creo que nunca me perdonó no haberlo traído.

Después de todos estos años todavía tengo la viva imagen del ensangrentado chivo, y me sigue atormentando la duda si el obsequio era un mensaje oculto o místico. Sera que el animal que querían regalarme era un chivo expiatorio?…será verdad que chivo que se devuelve se desnuca?..pero queridos amigos, a veces siento, que me he quedado sin el chivo ni el mecate.

Saludos Yurassicos

YUra

El Chivo y los Huevos Chimbos. Yurassiclas del 18 de Agosto 2010.

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La Desmaterialización

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Estimados @amigos

El cuatro de agosto de este año 2010, leí la noticia: Brokers venezolanos habrían contactado a bancos chinos en Panamá para venderles Bonos de la deuda externa sustraídos del BCV.

Inmediatamente sonaron las alarmas de los molinos de mi mente. Amigos que canción tan buena, se recuerdan.. “The windmills of your mind”, hay canciones que nunca te abandonan, son como hipnóticas, la versión instrumental de Henry Mancini es realmente extraordinaria.

Estas alarmas me llevaron a recordar diferentes épocas de mi carrera en donde tuve que trabajar con estos bonos,  papeles o como llaman algunos certificados de deuda.

Tuve la suerte de sudar la gota gorda bastantes años en multinacionales. Siempre fui un Sargento, claro está comencé como soldado, luego fui cabo y aunque a veces tuve las responsabilidades, tareas y situaciones de un Mariscal de Campo, en promedio creo que fui un buen sargento, casi tan bueno como  el recordado Sargento García ♫ ♪ En su corcel cuando sale la luna aparece el bravo Zorro. Por cierto de niño veía esta maravillosa y esplendida  serie de tv con dos hermanos, uno de nombre Arno, está  viviendo en Tampa Florida y su hermano Andresito un  tremendo baterista, el cual está en Vigo, España. Era tan importante para nosotros el Zorro, que todos los sábados a las 6:30 pm,  prendíamos religiosamente una vela en honor a este gran espadachín, Don Diego de la Vega.

El bravo Zorro nunca apareció en mis oficinas, pero si aparecieron de vez en cuando algunos piratas.

También por esos años había otros sargentos más famosos que yo, se recuerdan del sargento Full Chola, el sargento Chip Saunders de la serie Combate, el sargento Papafrita de Radio Rochela y en especial el Sargento Preston de la policía montada del Yukón. Canadá.

Sudar la gota gorda como sargento en las  multinacionales, fue una experiencia enriquecedora y comentar sobre  mis jefes que avanzaron conmigo en estas batallas, es para escribir un libro. Venezuela siempre fue para los expatriados una medallita de oro, una recompensa a su sacrificada labor en países pobres y complicados. Esta ha sido la razón de haber trabajado en equipos con gente muy valiosa. Claro está cada vez que nos imponían un extranjero nuestro primer pensamiento era: Y este? Como será este  Guevon…, pero la gran mayoría y sobre todo los Latinos aportaban mucho, engrandecían nuestro trabajo. Los comités que se formaban, en mi área como los de Tesorería, Finanzas o Crédito, llegaban a ser exquisitos. A pesar de todos mis intentos siempre hubo ese lindero entre nosotros (los Latinos) y el viejo continente.

A veces, se cumplía nuestra pesadilla, y llegaba el Rey de los Guevones .Hubo un guevon, perdón un pirata Ingles de apellido Lord, que abordó a la empresa y una de sus primeras ordenes fue en que el idioma oficial fuera el Inglés, la compañía funcionó a pesar de que parte del generalato y tropa oficial apenas balbuceábamos el Inglés.

Fue en uno de estos comités que surgió el tema de los Bonos de exportación.

Los Bonos o títulos de exportación eran papeles emitidos por el Estado Venezolano, la mayoría  los adquiríamos a través de la Bolsa de Valores.

Los bonos eran físicos y libremente negociables. Estos papeles se utilizaban para pagar algunos tipos de impuesto. Solo se podía pagar con estos bonos en una taquilla especial en el Banco Central de Venezuela en la Avenida Urdaneta, específicamente en la taquilla No 11.

En una de esas reuniones mi jefe me pregunta ¿Jorge tu estas seguro que estos Bonos son sólidos? , después surgieron otras dudas y preguntas. Me recuerdo haber sacado los que tenía en la caja fuerte, los revisamos,  todos en papel de seguridad, con los sellos y firmas de ministros, parecían perfectos.

Los que conocen la Bolsa de Valores de Caracas cuando estaba en la Torre Financiera del BCV, en Carmelitas, seguro se acuerdan de los viejos  bonos extranjeros algunos todavía con cupones pegados…colgados como cuadros, cuanta historia había en esas paredes, siempre me quedaba extasiado viendo los de la Rusia del Zar para el proyecto del tren Transiberiano y otros de proyectos de oro y diamantes en minas de África, los bonos hasta tenían dibujos de negros cargando oro.

En fin se crea un comité multidisciplinario  y se contrata a una firma de abogados  para averiguar si se nos colearon algunos bonos falsos en los últimos años.

Resumiendo, después de un año de trabajo interno,  monstruoso,  llegamos a la conclusión que el sistema era inauditable y no hubo forma de verificar nuestras más oscuras sospechas. Que les parece amigos míos? Y estamos hablando de los finales de los 80…Inmediatamente dejamos de hacer estas riesgosas operaciones que quedaron en los molinos de mi mente.

Después en Venezuela  todas las futuras emisiones de bonos y papeles comerciales tanto del sector público y del sector Privado se desmaterializaron.

No quiero entrar en temas profundos de altas finanzas ya que mi molino se está moviendo nuevamente recordando esa canción de tanta energía, el himno al capitalismo del 85 “Material Girl “de Madonna, pero en términos sencillos, la desmaterialización, significa que los bonos no existen en forma física como tal, sino que se conservan en archivos virtuales bajo la custodia y administración de una empresa financiera  o caja de valores.

Unos años después cuando mi trapiche ya había molido parte de mis recuerdos de estos bonos,  recibo una orden de la empresa de hacer un proyecto para ir al mercado de capitales con una emisión de papeles comerciales.

Ustedes no se imaginan lo bien que fue recibida esta noticia a principios de los 90. Era tal el apetito de papeles de renta que había en Venezuela,  que los bancos a través de sus casas de bolsas  nos ofrecieron hacer la emisión,  gratis.

Como buen sargento procedí a cumplir la orden, nunca preguntaba para qué? estaba consciente de que no necesitábamos nuevo endeudamiento y tampoco era cuestión de un swap. El sargento siempre ejecuta, no pregunta y además nunca te dan  la fotografía completa. Preparé un bonito proyecto con unas transparencias las cuales presente a la Junta Directiva, a los minutos aparecieron las caras largas,  parte del plan maestro de la Directiva era ir al mercado y emitir papeles físicos con la marca y logo de la empresa, magnífica idea de mercadeo….pero ya estábamos desmaterializados. La emisión nunca se dio..

Y aquí estoy, recordando esa desmaterialización que me agarro, de un Télex, pase a un sistema Swift, después al Fax,  luego mi secretaria se evaporó y se convirtió en una realidad virtual. Pero la verdadera desmaterialización es la que está viviendo Venezuela hoy en día.

Ahora aquí, en Boca, soy  Capitán de Kayak, rango que me otorgó mi Brigadier Betzy cuando me amotine en 1998. Nunca seré el mismo Sargento de mis años mozos, pero una de las satisfacciones que me queda es no haber recibido órdenes de un Teniente Coronel ni tener que recibirlas, y lo más importante seguir siendo miembro  hasta la muerte del Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Amigos, como se despedía Gustavo Cerati en los conciertos de Soda Stereo…Gracias Totales

Un gran saludo YUrassico

YUra

Nota: e-mail autorizado por la Comisión Yurassicla.

La Desmaterialización. Yurassiclas .  06 de Agosto de 2010

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Los Israelitas

Estimados @amigos

 En el Yurassiclas anterior,  comencé con la  carpeta Oslo y de allí me fui por otros largos caminos de la vida, y no les comente el contenido.

Al abrir esta carpeta Oslo y ver esas hojas o cartas amarillas, como esa canción de Nino Bravo, que decía: “y mis brazos vacíos se cerraban aferrándose a la nada intentando detener mi juventud”, un chorro de recuerdos me golpearon. Estas frágiles páginas fueron tipeadas de muchacho en una máquina de escribir Remington,  la eléctrica Olivetti  llego luego.

Las páginas, las escribí  para una amiga de mi familia, que tenía un programa en la Radio Nacional de Venezuela. El programa radial se llamaba “Los Grandes y sus Anécdotas”.  Me pagaban 30 Bolos por hoja o programa. No había dificultad en escribir esas pocas líneas, ya que este micro de cinco minutos, dedicaba un minuto a la introducción, un minuto en la despedida, un minuto para publicidad y el resto para la anécdota en sí, así que con las pausas y con un poco de música se podía hacer un bonito programa con muy pocas líneas.El problema era encontrar la anécdota.

En aquella época, mediados de los 70, me iba a la Biblioteca Nacional por allá al final de la Av. Panteón, a buscar en libros y enciclopedias. Así  mismo me acercaba a Don Disco en Chacaíto, al Rincón Musical y revisaba todas las caratulas de los discos sobre todo las de Deutsche Grammofon y Philips, ya que siempre tenian alguna descripción del autor o del compositor. Finalmente encontré la fuente inagotable en la Biblioteca de la Embajada de los EEUU, ya que ellos tenían las famosas Selecciones o como las llaman aquí Readers Digest, las cuales hoy en día ya no se pueden leer por el exceso de publicidad entre el Viagra y el Lipitor.

Esta amiga artista, locutora y productora de los “Grandes y sus Anécdotas” , Lucia Ricos, tuvo bastante éxito en la televisión como “Veneranda”,  pareja del gran humorista, locutor y actor Peruche Conde que hacia el papel de Don Goyo Repollo.

Ella y sus progenitores eran de origen Ruso, alquilaban a mis padres un pequeño apartamento en la Carlota, exactamente frente a unos terrenos vacíos que luego se convirtieron en la Casona. Posteriormente nos mudamos a los Palos Grandes, frente a lo que es hoy en día  el Centro Plaza. De muchachos íbamos a jugar a ese terreno, por cierto tenía un manantial que brotaba agua fresca..a lo mejor era una tubería rota del Inos …pero voy a dejar que el agua corra libre como un manantial de corazón, bella canción y uno de los primeros éxitos de Yordano de 1985.

Algunos de estos micros los grabábamos en estudios independientes, recuerdo uno que quedaba en “Sociedad a Traposos”, en el Edificio Zingg. Otros los grabamos en Radio Rumbos, se acuerdan de Noti Rumbos que los locutores utilizaban una marimba cuando comenzaban con una noticia importante. Quiero recordarles y que no se olvide, que esta estación y sus dueños apoyaron el Golpe de Estado del 92.

Bueno, les mencioné que esta amiga Lucia era rusa? A veces las cosas no son lo que parecen. De muchacho tenía dificultades con la matemática y mi mamá me mandaba hacer ejercicios con el padre de Lucia, persona muy callada, gris y sobre todo  mayor que mis padres. Nos sentábamos en un minúsculo comedor con mi cuaderno cuadriculado marca “Moderno” que costaba un real.

Una cosa curiosa, cuando  la mamá o Lucia nos interrumpían, el viejo sacaba un pañuelo sucio, que contenía un salchichón o como dicen los Europeos una “calbaza”, cortaba un pedazo de ese chorizo con una navaja que sacaba del otro bolsillo, se metía un pequeño pedazo en su boca y murmuraba en Ruso un término que sonaba como “zhid”.

Cuando este anciano maldecía con esta palabra “Zhid”, sus ojos se volvían más azules, de repente el sol se ocultaba, Lucia y su mamá desaparecían, te entraba un escalofrió y por alguna razón la mosca que te fastidiaba salía por el balcón.

Muchas veces le pregunte a mi madre que significaba esta palabra, pero ella se iba por las ramas. Más tarde averigüé que Zhid es un término  que se usa en forma despectiva hacia los judíos en Rusia.

En fin, cuando muere este viejo (el padre de Lucia), nos enteramos, que él tenía algo que ver con  campos de concentración o con las fábricas que utilizaban mano de obra judía en Ucrania y es allí donde vio a Galia,  la madre de Lucia, se enamoró y la salvó. 

Después de la muerte del viejo Ricos, nos visitaron las dos mujeres, con una estrella de David en el pecho, hablando yiddish. Ya no eran rusas, ni venezolanas, solo judías.

No quiero imaginarme la vida de la madre primero en Ucrania y luego con la hija en Venezuela con este individuo. Nunca entendí, ni tampoco sabré la verdad de esta relación, amor y odio, de miedo total o simplemente de gratitud por haberla salvado.

Finalmente Lucia se fue a Israel a comprar “marido” pero ese es otro cuento.

Por eso a veces las cosas no son lo que parecen y quería terminar este cuento con una canción que traduciendo una de las estrofas dice:

“Levántate por la mañana

esclavizado por el pan, señor.

de modo que cada boca se pueda alimentar

Pobre de mí, el Israelita”.

Sí, mis amigos, la famosa canción The Israelites que me agarró de sorpresa a principios de los 70, con ese lamento y ritmo que no llegaba a entender. Me costó comprender ese golpe pegajoso y esa armonía.

Pensé que los cantantes de esa canción eran blancos, de hecho estuve seguro que el tema era político…por lo de “Israelitas”, y recién ahora me di cuenta que la canción fue compuesta y ejecutada por un humilde cristiano: Desmond Dekker, un  negro de Jamaica hizo esta oda a la pobreza de su propia vida comparándola con el éxodo hebreo del Viejo Testamento. Definitivamente en 1970 estábamos escuchando algo que tendría mucho impacto en las próximas décadas…”El Reggae”.

Saludos Yurassicos

YUra

Desmond Dekker – The Israelites

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

YUra

Nota para A.Siblesz: Alberto, revisando la historia de la Radio en Venezuela me encontré con el nombre Gerardo Siblesz, pionero de la Radio y fundador de la Radiodifusora Venezuela. Alguna relación?

PS: Revisado por mi dulce y adorada Alemancita.

Los Israelitas. Yurassiclas 30 de Julio 2010.

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La Carpeta Oslo

 

Mis queridos @amigos

El año pasado mi hijo Alexander me trajo una carpeta de Venezuela (marca Oslo), se recuerdan de esas carpetas gruesas de cartón empastado, reforzado que utilizábamos para archivo. A las páginas le abríamos dos huecos. La carpeta es negra y blanca, tiene una etiqueta frontal que dice Oslo del___19 hasta____19 y lo más importante abajo tiene la leyenda: Hecho en Venezuela. La misma llegó con su contenido bastante empolvada, amarillenta y con daños por insectos o ratones, la cual daba por perdida, porque la dejamos en una caja olvidada en el apartamento cubano de mi padre cuando nos fuimos a EEUU.

Llamo apartamento cubano por que mi padre vive desde hace poco con 3 mujeres rusas (madre y 2 hijas ya mayores), ahora nació una bebe y a veces vienen los esposos.  Por lo menos papá está acompañado con esta familia. Es un pequeño apartamento de 2 cuartos, en donde el tiempo se congelo hace algunas décadas. Por cierto queda muy cerca de la casa donde vivía el Presidente Raúl Leoni y su esposa Menca, nunca olvide esa abreviación tan interesante “Menca”, por acá en Boca tenemos una amiga que le decimos Came y por cierto cocina tan bien ..pero tan bien que todavía no comprendo como no le han  puesto una estatua en la entrada de su casa.

Volviendo al apartamento cubano, todavía visualizo al lado de la cama de mi padre la fotografía del último Zar de Rusia Nikolas II o Nikolai Alexandrovich Romanov con su familia y el Zarevich heredero del trono de la Rusia Imperial. Cuando Betzy en aquel entonces mi bella y sexi novia, vio por primera vez la foto de la Zarina con sus hijos, le preguntó a mi madre cual de las niñas era ella, claro, mi madre casi se desmaya. La cocina llena de artefactos de los 50 y 60, los cuadros del gran artista y padrino mío Androvich y del otro gran pintor ruso Varenkow y la sala repleta con libros sobre la segunda guerra mundial y de los  grandes maestros rusos, cuando le preguntas a mi padre por que la obsesión en leer temas de esta guerra …te va a decir “por que todavía no he encontrado la verdad”.

Según las viejas medidas soviéticas un apartamento como el de mi padre de 80 metros cuadrados es enorme para un sola persona ya que bajo el régimen, lo que correspondía en el pasado eran de 5 a 8 metros cuadrados por inquilino y los baños, cocinas y pasillos no contaban para este cálculo. Interesante que esta familia Rusa,  nacidos todos bajo el Soviet, salió hace poco de Siberia, trabajaban en una mina de níquel, en la ciudad de Norilsk y no aguantaron más.

Es la primera vez que oigo a un Ruso decir que no aguanta más, personalmente creo que los Rusos y los Venezolanos tenemos los límites de aguante más altos que todo el mundo. Si lo vemos en un termómetro, aquí por ejemplo en Boca si la situación llega a 10 grados, por decir, no te llego el periódico a las 6:00AM, o a 12 grados, porque la caja para pagar en el supermercado esta lenta, la situación es inaceptable y potencialmente explosiva. En Venezuela llegamos a los 100 grados y más y actuamos como si nada estuviera pasando.

Esta familia Rusa dice que no cambia a Venezuela por nada en el mundo…a mis amigos en Caracas y en el interior de la Republica, les digo yo me preocuparía de verdad y me pondría nervioso si alguno de estos rusos algun día dicen: que no aguantan más. Esto me recuerda a una canción que sonaba hace tiempo de Ray Barreto ..que decía a correr que  llego Watusi…

Estoy convencido que esta familia post Perestroika han tenido que sufrir un largo recorrido entre el control total del régimen de la Unión Soviética a la incertidumbre de la situación actual de la Rusia de Putin, lamentablemente siento, que en Venezuela la situación o el proceso ya ha comenzado, nos estamos acostumbrando a vivir en una sociedad en que todo puede ocurrir, todo es impredecible e inestable y lo peor: sin ley.

Saludos Yurassicos

YUra

 La Carpeta Oslo. Yurassiclas. Julio 2010

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A mis amigos con alcohol.

Estimados @amigos

Este e-mail es simplemente para compartir con ustedes algunas experiencias, en especial los resultados por dejar completamente el trago. Estoy seguro que muchos de mis amigos que les gusta echarse  palos no lo van a creer, sobre todo mis amigos con conocimientos médicos pero también mis amigos con conocimientos en materia económica y sobre todo los politólogos. No hay nada como descubrir un secreto, y pasar las experiencias uno mismo.

Pues bien el año pasado fue muy difícil para nosotros y ya ustedes se conocen todos los cuentos..la falta de trabajo, Wall Street, y algunos problemas personales me llevaron a beber un poco más de la cuenta.

Siempre he sido un mal bebedor. Mi padre dice que soy un Ruso chimbo (al segundo vodka estoy bailando el kasatchok), mis ulceras (heridas viejas de guerra de tantas devaluaciones, Recadis en Venezuela)..al segundo vaso de vino tengo Gastritis pero todos estos inconvenientes más la noticia que mi hija estaba en Tegucigalpa y no podía salir por el golpe militar contra Zelaya me afectaron mucho para no entrar en detalles.

El día 30 de Junio del 2009 sin saber dónde estaba mi hijita y preparándome para viajar al estilo Rambo a Nicaragua para salvarla (todavía tengo fresco el horror del fallido e infame golpe de estado del 04 de Febrero de 1992), mis dos grandes amigos y socios Tony y Héctor hablaron conmigo para tranquilizarme, y como después de un año no les he dado las gracias quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecerles esa media hora que conversamos y que cambio mi vida…gracias  Héctor…gracias Tony, solo ustedes conocen el cambio.

Tony con una cara muy seria y cuando pone esa cara preocupada, los que lo conocen saben que hay que escucharlo, me dijo: “YUra tienes que ir a Alcohólicos Anónimos”.

Fui a alcohólicos anónimos ese mismo día y 2 veces más y puedo escribir un libro sobre la experiencia. Al entrar le dije mi nombre a la encargada, la señora amablemente me dijo, no necesito saber su nombre, este es un grupo anónimo y me invito a sentarme, pero antes le pregunte cuanto es el costo..me dijo que es gratuito, pero si quería contribuir con un par de dólares al final se aceptaba cualquier colaboración para pagar la renta y el café.

Una vez sentado llega un camión enorme y se para en la puerta..el camión se identificaba como Gimnasio para su hogar. Se baja un tipo papeado en ropa deportiva, los Bíceps eran del tamaño de mis muslos, el tipo simpático…todos lo conocían. En fin en la tercera reunión me entere por palabras del papeado que su problema no era el alcohol sino con los productos que hacen los músculos más grandes.

Discúlpenme que me estoy alejando del tema…pero ya voy a llegar al punto…resumiendo, la sesión comienza en donde el organizador del grupo pregunta si hay nuevos miembros..la sesión dura unos 30 a 40 minutos y son grupos de unas 20-30 personas. Cada hora comienza una nueva sesión o sea es todo el día en funcionamiento.

El organizador o líder del grupo comienza leyendo unas páginas del libro Alcoholics Anonymus, allí me di cuenta de que mi inglés es bien pobre…no entendía nada. Luego hablaban las personas que querían hablar y todos decían: mi nombre es..y soy un alcohólico…allí señores no entendía ni papa…los acentos eran tan diferentes que reconfirme que mi Ingles de verdad era muy malo y de que necesitaba ir a la escuela otra vez. La gente sumamente simpática, amable, más mujeres que hombres 60-40%…en realidad parecía un club de solteros. Creo que el mayor problema del grupo era la soledad. Siempre se coleaban algunos viejitos miserables para tomar café gratis.

 Bueno me estoy desviando otra vez…la cesión terminaba en la que todo el mundo se agarraba de las manos y decía una especie de plegaria que no entendía. Pero cuando tuve que agarrarle la mano al papeado y al otro lado la mano a un tatuado con varios zarcillos… dije que esto era suficiente para YUra.

Desde el 30 de Junio del 2009, ya casi 1 año no he tomado una sola gota de alcohol, solo estoy tomando cerveza non-alcoholic y a veces vino blanco sin alcohol para engañar a los amigos.

Los cambios físicos y psicológicos que he experimentado son los siguientes:

1.- Uno empieza a sentirse mejor después del 4 mes, eso significa que el proceso de desintoxicación toma más tiempo de lo que uno cree. El cuento de tomarse un par de wiskicitos hoy y sentirme bien mañana es falso….

2.- En Junio del 2009 pesaba 85 Kg hoy peso 79 Kilos. Una rebaja de 6 Kg sin ningún tipo de dieta o plan especial. Queridos amigos esto ha sido uno de los mayores cambios. Tanto que cuesta bajar de peso a los cincuenta.

3.- No tienes ratón no hay resaca. Los fines de semana lo disfrutas más. Comienzas los sábados y domingos con más energía…bueno depende del trasnocho.

4.- Definitivamente se minimizan los problemas gastrointestinales, no hay acidez, reflujos gástricos y tipos raros de colitis, gases extraños y eructos.

5.- Duermes mucho mejor. No roncas…eso dicen.

6.- Tienes más energía. Nuevamente comencé a correr…estoy solo a 4 minutos de mi mejor marca cuando tenía 20 años. Definitivamente los buenos zapatos ayudan mucho.

7.- Por alguna razón, tienes menos gripes y resfriados. No sufres de dolor de cabeza.

8.- La presión arterial tanto la sistólica y la diastolica vuelve a los niveles normales 120-80 y cada día mejor.

9.- Los índices de AST y ALT, que según el médico me indico miden el funcionamiento del hígado, se normalizaron al segundo mes de dejar de tomar el wisquicito.

10.- Los Índices de Colesterol se han mantenido más o menos a pesar de dejar los medicamentos. Esto está bajo control médico y estamos sustituyendo toda la química por aceite de pescado y comer más sano.

11.- Se desapareció el temblor en las manos. Puedo tomar mejores fotografías y tocar mejor la guitarra.

12.- Uno suda menos. De hecho si te olvidas de ponerte el desodorante…no pasa nada.

13.- Creo que tu aliento mejora y tus encías son más fuertes.

14.- Vuelves a tener una piel más sana…lo notas al afeitarte.

15.- Del punto de vista sexual…tengo prohibido hablar con ustedes de este tema…la Alemana se pone brava.

16.- Te peleas menos con los amigos y juegas mejor el Tenis.

17.- Puedes manejar después de una fiesta. No hay riesgo de DUI.

18.- El ahorro en gasto de alcohol es significante. Si les sumas varias botellas de vino a la semana y de vez en cuando una botella de whisky, puedes llegar a los 80-100 US $ fácilmente por semana.

El mayor problema ha sido con ustedes…si con ustedes mis queridos amigos. Ha sido muy difícil mantenerse en calma y neutro en todas las reuniones y cenas, porque estoy en desventaja. Ustedes me entienden…que sabroso es resolver esos problemas geopolíticos con ustedes.

Por último, además de darle nuevamente las gracias a Héctor, a Tony y a todos ustedes, quería darle unas especiales gracias a mi esposa Betzy, no sé cómo cómo me ha podido aguantar estos últimos 10 años en el exilio, palabra que voy a sacar de mi vocabulario y sustituir por nuestro nuevo hogar…ojala que Betzy me aguante por otros 30 años más.

Amigos les invito que hagan la prueba….y cuídense mucho

Un saludo

 YUra

 A mis amigos con alcohol.   Yurassiclas……Julio 2010

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Porfi y las Tablaturas

 Hace unos pocos días murió en Caracas un músico y quería simplemente dedicarle unas lineas. La prensa menciono la noticia, pero creo que entre nosotros paso un poco desapercibida.

Quien no recuerda a Porfi Jiménez  y su orquesta?…lo vimos en televisión, lo escuchamos por la radio y hasta algunos de nosotros bailamos al ritmo de sus composiciones y arreglos.

En los años 70 tuve la oportunidad de conversar un poco con él, ya que el grupo musical en el cual tocaba, coincidimos en varias fiestas quinceañeras en el Colegio de Médicos ubicado en el Bosque, perdón, Country Club y tambien en el Club Táchira…no se si existe todavía.

La orquesta de Porfi Jiménez era una alternativa valida paratodos aquellos pobres padres y representantes que tenían que hacer obligados esas ridículas fiestas de los 15 años….pero sinceramente que fiestas tan buenas, de verdad inolvidables. Estoy seguro que la orquesta del Sr Porfi era una opción  más económica que la Billos o Los Melódicos..y sin duda alguna no tenian que envidiarle a nadie.

Ustedes que me conocen saben que soy un Rockero anónimo…el Rock lo tengo incrustado en el  desoxirribonucleico, y por lo tanto no puedo opinar sobre este tipo de genero de música, de hecho no me gusta la Salsa y el Merengue, además  este no es el punto de estas líneas, pero les digo algo mis queridos amigos, cuando la orquesta del Sr. Porfi..pasaba de la Salsa al Merengue..no quedaba nadie sentado en las mesas…todos bailando…

Ya voy a llegar al punto…Nosotros tocábamos en esas fiestas basicamente por que conocíamos a la familia de la niña, para pasarla bien, conocer algunas muchachas y si nos daban propina …bienvenida…éramos 4 chamos bien …otra era la situación de los músicos de la orquesta que vivían de esa actividad.

Tuve la oportunidad de conversar con algunos de estos músicos extraordinarios y una característica del equipo de Porfi era la humildad…por favor tomen este adjetivo en su máxima expresión.

Para tocar esos metales como el trombón, trompeta, saxofón…primero, tienes que tener la música en la sangre y luego la forma de tocar esos instrumentos en este tipo de ritmos tropicales no se aprenden en ninguna academia de música o conservatorio…seguramente esos conocimientos y habilidades musicales pasan de generación a generación..o simplemente el ser autodidacta hace una gran diferencia.

Pues bien en una de esas fiestas encontré al Sr. Porfi, por cierto era bastante antipático, sentado en la ultima mesa al lado de la cocina…los mesoneros entraban y salían cada minuto…me senté en la mesa y mi sorpresa fue ver al Sr. Porfi escribir fluidamente una composición formando una partitura para algun instrumento…el pentagrama estaba full de notas y estaba escribiendo en clave de sol..pero de repente paso a escribir  varias hojas repitiendo en cada una de ellas un sistema numérico y con una gran cantidad de signos. Terminamos de conversar y repartió esas extrañas hojas con esa rara simbología entre sus músicos. Recuerden amigos míos que en aquella época no existían las maquinas fotocopiadoras.

Después de dos décadas descubrí..que lo que hizo el Sr Porfi esa noche era una especie de tablatura. Pregúntenle a sus muchachos que tocan algun instrumento y le van a decir que solo saben leer las tablaturas …ni siquiera conocen el significado de una partitura. Las tablaturas utilizan un sistema numérico y posiciones que te permiten tocar un instrumento musical sin tener un conocimiento profundo de la música.

Definitivamente nunca sabre si el Sr Porfi Jiménez invento un lenguaje musical propio en aquella época para tratar de transmitir sus ideas y sus composiciones a sus músicos con poca educación musical formal o seguramente estudio formalmente en algun tipo de Universidad o escuela de música liberal o Ingeniería de Sonido en EEUU o simplemente pudo haber tenido contactos con los inventores del Moog en los cincuenta y sesenta.

No me interesa la respuesta solo quería decirte Porfi..Hiciste historia en Venezuela y muchos bailamos tu música.

Descansa en paz

YUra

Porfi y las Tablaturas.   YUrassiclas  .  Junio 2010

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